El Club León se encamina a cambiar de control, aunque no necesariamente a romper por completo con la familia Martínez. Grupo Pachuca continúa negociando la venta de la participación mayoritaria de la institución esmeralda para cumplir con las disposiciones contra la multipropiedad en la Liga MX, pero Jesús Martínez Murguía permanecerá como accionista y dentro de la estructura del equipo una vez que se concrete la operación.
Hasta ahora, Grupo Pachuca mantiene conversaciones con distintos fondos de inversión y busca ceder el control del León. Reportes recientes señalan que existen al menos cinco grupos interesados en adquirir el paquete mayoritario de acciones.
El presidente de Grupo Pachuca, Jesús Martínez Patiño, reconoció durante una conferencia en España que se encuentra directamente involucrado en el proceso.
La operación no contempla desprenderse necesariamente del 100 por ciento de la institución. Las disposiciones planteadas para terminar con la multipropiedad obligan a que el nuevo inversionista tenga al menos el 80 por ciento, mientras el anterior propietario puede conservar una participación minoritaria de hasta 20 por ciento.
Así, Grupo Pachuca perderá el control mayoritario, pero podrá mantener una presencia accionaria reducida.
El punto que más llama la atención es que el cambio de propietario mayoritario no significará necesariamente una salida de la actual dirigencia.
Jesús Martínez Patiño confirmó que su hijo continuará vinculado a la institución:
“Se va a vender el control, pero va a seguir Jesús dentro de los accionistas y va a seguir dentro de la estructura de León”.
Martínez Murguía ha encabezado el proyecto esmeralda durante los últimos años y la intención es que permanezca participando en la operación deportiva aun después de que un nuevo grupo asuma la mayoría accionaria.
La fórmula, por tanto, permitirá formalmente que Grupo Pachuca deje de controlar al León, aunque la familia Martínez seguirá teniendo presencia en el club.
La decisión no nace de la intención de Grupo Pachuca de abandonar al equipo. Jesús Martínez Patiño aseguró que venderá al León contra su voluntad y relacionó directamente la operación con el conflicto que vivió la institución por la multipropiedad.
El precedente más fuerte llegó en 2025, cuando FIFA determinó que Pachuca y León incumplían los criterios de propiedad multiclub establecidos para el Mundial de Clubes. Como consecuencia, León quedó excluido del torneo, mientras los Tuzos conservaron su lugar.
Martínez incluso recordó que reclamó personalmente al presidente de FIFA, Gianni Infantino, por aquella determinación. Para el empresario, aquella decisión terminó acelerando el proceso para entregar el control del León.
La salida del control esmeralda tampoco supondrá que Grupo Pachuca reduzca su presencia en el fútbol internacional. Martínez Patiño reveló que parte de los recursos obtenidos por la operación se destinarían a buscar nuevas inversiones y adquirir otros clubes en distintas ligas del mundo.
El grupo mantiene actualmente proyectos en México y España, entre ellos Pachuca y Real Oviedo, y el directivo dejó claro que su intención no es reducir su portafolio deportivo.
La futura operación tendrá como principal consecuencia que Grupo Pachuca ya no posea el control mayoritario de León, punto central para eliminar la multipropiedad dentro de la Liga MX. Sin embargo, el esquema también deja una particularidad: la familia Martínez conservará acciones y uno de sus integrantes continuará dentro de la estructura del equipo.
El futbol mexicano podrá considerar terminado formalmente el vínculo de multipropiedad cuando un nuevo inversionista tome el control; pero el cambio no significará necesariamente una ruptura completa con quienes han dirigido al León durante los últimos años.

