
Como parte del Trabajo Legislativo en el Senado de la República, fue aprobada La Estrategia Nacional de Energía, que en su momento presentara el Ejecutivo Federal, la cual se votó y se aprobó para ser remitida para su análisis y posterior discusión en la Cámara de Diputados.
El Senador David Penchyna, Presidente de la Comisión de Energía, dijo que del análisis junto al Presidente de la República, con la Secretaría de Energía y el Consejo Nacional de Energía, así como de Instituciones Educativas de nivel Superior, y empresarios, establecieron un Foro Plural para escuchar todas las voces y establecer en la Ley, los objetivos y propuestas que contienen la ENE.
Penchyna Grub, informó que la Estrategia, cumple con dos objetivos principales: establecer el Papel del Sector Energético para llegar a un crecimiento económico constante y propiciar una inclusión social de la población y el uso de las energías que con ello derivan. Para lograr estos objetivos, se proyectan criterios que son fundamentales para lograr el crecimiento y fortalecimiento del sector.
El Senador definió la Estrategia en tres criterios importantes, “Seguridad, Eficiencia y Sustentabilidad” que se deberán tomar como punto de partida. Seguridad, que brinde energía para obtener el crecimiento económico, avanzar hacia una transición energética y mantener un superávit de energía. Eficiencia, que garantice la integridad y eficiencia en las instalaciones, unificar y consolidar la infraestructura y disminuir la intensidad de las energías en su viabilidad, y por último la Sustentabilidad para lograr un desarrollo incluyente que apoye a la población menos favorecida, aumentar los niveles de producción y reservas que alcancen para abastecer a la población aprovechando todas las fuerzas energéticas y reducir la huella ecológica del sector.
Al subir a Tribuna para ser partícipe en la aprobación del proyecto a favor de la Estrategia Nacional de Energía para el 2013, el senador hidalguense dijo que esta delineada en un diagnóstico que se trabajará en los próximos 15 años, proyectada hacia el año 2027.
Dejó claro que ninguna fuerza política pretende la privatización de Pemex, se mantendrá intocable la propiedad originaria de nación sobre los recursos del subsuelo.
