Al entregar poco más de mil 200 firmas, los integrantes de las Juventudes de Izquierda del PRD en estrado, se convirtieron en los primeros del país de este instituto político en aportar sus rubricas en busca de la legalización de la marihuana, sus derivados, como para abatir las muertes por el narcotráfico.
El dirigente estatal de dicha agrupación Noé Alvarado Zúñiga, informó que desde septiembre del años pasado en Hidalgo como en todo el país se dio inicio a la difusión del programa denominado “Regulación Ya”, para una regulación en la siembra, producción y comercialización de la hierba con fines lúdicos y medicinales y con ello atacar la violencia generada por el narcotráfico.
Destacó que la iniciativa busca consolidar la rectoría de la secretaria de salud en la materia, además de frenar la violencia que ha generado el narcotráfico, disminuir las ganancias del crimen organizado, evitar la criminalización de los usuarios y contribuir a evitar en la medida de lo posible el número de muertes que se registran por la lucha de los carteles por la posesión y distribución de la marihuana.
Previo a recibir las firmas, el secretario nacional de Jóvenes del PRD, Sergio Leyva Ramírez, manifestó que a la fecha se han recolectado al menos 120 mil firmas, de las cuales los jóvenes perredistas de Hidalgo, fueron los primeros aportar las rubricas de manera oficial, para que sean entregadas en el Congreso de la Unión a inicios de abril próximo.
Aseguró que estas firmas van a tener una utilidad política, porque con ellas se va a ingresar una iniciativa ciudadana que será la segunda o tercera en la historia de México y estará respaldada por cientos de miles de mexicanos, que pretenden que la secretaria de salud fije las reglas para su producción, procesamiento, distribución y venta, además de incentivar la investigación científica sobre sus usos.
Leyva Ramírez, manifestó que el gobierno federal encabezado en el debate nacional que ha iniciado sobre el tema, solamente pretende regular el uso de cannabis desde la perspectiva medicinal, pero pretende dejar a un lado la parte lúdica, lo que implica que continuará el narcotráfico y la criminalización de los usuarios de cannabis.
