Reitera el presidente electo del Club Rotario de Pachuca, Isidro Calva Cabrera, que al interior de este organismo civil, prevalecen los intereses personales, acciones de favoritismo, además de actos de discriminación de los que asegura haber sido sujeto, así como de amenazas para que desista de encabezar a dicho club, el cual dijo, es el más antiguo y solamente cuenta con 19 socios activos.
En conferencia de prensa, señaló que algunos integrantes del Club Rotario, mantienen una campaña de calumnias entre las que presuntamente falsificó una firma de uno de los socios, para con ello evitar que llegue a la toma de posesión del club rotario en julio próximo.
De igual manera, acusó que también, ha sido objeto de amenazas como “desaparécelo”, por no ceder a las exigencias de la actual directiva que pretende imponer un perfil a modo para “tapar” presuntos malos manejos al interior de ese organismo.
Precisó que la actual presidenta, Laura Anaya Vázquez y la secretaria Ana María Otazo, buscan que sea el actual visitador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Javier Ramiro Lara Salinas, quien asuma la presidencia del Club ya que señalaron, esto le beneficiaría en su pretensión de llegar a la presidencia de Derechos Humanos.
Afirmó que ha sido amenazado por algunos socios de que lo mandarán golpear y en el caso de Otazo dijo que lo “desaparecería”. Consideró que puede haber malos manejos de dinero de esta directiva que pretenden tapar con un perfil afín a ellas, además de señalar que el Club cuenta en caja con cuatro millones de pesos, dinero que no debe de existir ya que este se debe de aplicar en acciones sociales.
De los actos de discriminación que ha sufrido, dijo que según la presidenta no lo dejaría asumir el cargo por ser moreno y pobre, indicó que buscó interponer una denuncia ante la Procuraduría de Justicia donde el agente del ministerio público que lo atendió, le dijo que primero solicitaría autorización y para ello lo dejó en espera en una oficina por lo que decidió salir de esa oficina.
Afirmó: “Consideré que algo no estaba bien, porque no se debe de pedir autorización para iniciar una denuncia y temí que me fueran a detener por lo que decidir irme”.
