Por: Diego Herrera
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha emitido una orden para suspender, en gran medida, las detenciones de vehículos con el propósito de arrestar a inmigrantes. Esta directiva, que entra en vigor de manera inmediata y se mantendrá hasta nuevo aviso, surge como respuesta a la muerte de dos migrantes, un mexicano y un colombiano, en incidentes separados en Texas y Maine en menos de una semana.
La medida representa un cambio significativo en las tácticas de Operaciones de Cumplimiento y Deportación (ERO), la división de ICE encargada de la detención y deportación de inmigrantes indocumentados. Según fuentes federales, los agentes solo podrán realizar paradas vehiculares en casos específicos que involucren órdenes penales contra individuos con antecedentes por delitos graves o violentos, y siempre en colaboración con agencias aliadas. La orden de ICE se produce tras dos trágicos eventos que han generado indignación y cuestionamientos sobre los procedimientos de la agencia:
•Muerte de Lorenzo Salgado Araujo (Texas): El 7 de julio, un agente de ICE disparó y causó la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano, en Houston, Texas. La versión oficial de ICE sostiene que Salgado Araujo utilizó su vehículo como arma e intentó embestir a un agente, quien disparó en «defensa propia». Sin embargo, esta versión ha sido cuestionada por testigos y autoridades locales.
•Muerte de Joan Sebastián Durán Guerrero (Maine): Seis días después, el 13 de julio, un agente de ICE abatió a Joan Sebastián Durán Guerrero, un migrante colombiano de 26 años, en Biddeford, Maine. En este caso, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó que Durán intentó huir y un agente disparó por «temor por la seguridad pública». El senador independiente por Maine, Angus King, reveló que Durán Guerrero no era el objetivo de la operación y que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, un hecho que ha sido recurrente en estos incidentes.
Estos dos casos elevan a al menos nueve el número de personas baleadas por ICE desde el inicio de la segunda administración de Donald Trump, y el gobierno mexicano ha denunciado que 17 connacionales han muerto en operativos o bajo custodia de ICE en este periodo.
La falta de cámaras corporales en los agentes de ICE en ambos incidentes ha sido un punto crítico, ya que impide verificar de manera independiente las versiones de los hechos. Esta situación ha alimentado las demandas de transparencia y rendición de cuentas por parte de organizaciones de derechos humanos y el gobierno mexicano.
Aunque el DHS no ha confirmado oficialmente la nueva directiva, un portavoz de ICE declaró a CNN que la agencia «siempre está evaluando nuestros procedimientos para mantener a salvo a nuestros oficiales y a los delincuentes fuera de nuestras calles», aunque se negó a dar más detalles sobre sus tácticas.
Esta suspensión de detenciones vehiculares refleja una reevaluación interna de las estrategias de ICE, en un contexto de creciente escrutinio público y diplomático sobre las políticas migratorias y el uso de la fuerza por parte de las autoridades estadounidenses.

