Aunque la distancia fue de solamente un punto en el Clausura 2015, los Tuzos del Pachuca con sus 25 unidades en la fase clasificatoria se metió hasta la semifinal, mientras que los Xolos de Tijuana con 24 se quedaron en el décimo primer escalón, por supuesto fuera de la Liguilla.
La justa anterior estos equipos se enfrentaron en la jornada ocho, en el Estadio Caliente, esa ocasión a finales de febrero pasado los locales se impusieron por 3 – 2 prácticamente con el tiempo cumplido, en muy criticado manejo de partido por parte de la escuadra hidalguense.
Por supuesto cambian las circunstancias, a mitad de torneo se empieza a definir la lista de invitados a la fiesta y cada punto es fundamental, mientras que al inicio si bien sumar es importante, la prioridad es comenzar a encontrar la fórmula que pueda funcionar el resto del torneo y que los elementos nuevos puedan adaptarse y cumplir con las funciones para las que fueron solicitados por sus respectivos técnicos.
Mañana sábado a partir de las 20:06 horas, Pachuca y Tijuana empezarán a medir su realidad, a saber que tan valiosa fue la enseñanza de la pretemporada y si el cuadro que cada técnico se planteó como idóneo en verdad lo es con el peso de la competencia oficial.
En cuanto a los resultados al inicio de una nueva competencia cabe recordar que Pachuca empezó perdiendo en dos de los últimos tres torneos, pero no inicia dos consecutivos con derrota desde Apertura 2006 y Clausura 2007, pero además que los Tuzos nunca han perdido contra Xolos en Pachuca: dos ganados y dos empates.
Por su parte los Xolos no inician un torneo con victoria desde el Clausura 2013 (2-1 sobre Puebla), a partir de entonces empató dos y perdió otro par, mientras que el ahora estratega fronterizo Rubén Omar Romano ha dirigido 24 partidos de Primera contra Pachuca y sus números no pueden ser más parejos: ocho ganados, e igual número de empatados y perdidos.
