

El funcionario señaló que la cantidad de granizo que cayó sobre los techos provocó que muchos se deformaran permitiendo la filtración del agua al interior de los domicilios, la mayoría de las afectaciones se cuantifican en muebles, enseres domésticos, ropa, cobijas y pertenencias personales mojadas que los pobladores pusieron a secar en sus patios mientras esperan que el granizo de los techos se derrita para poderlos reparar o parchar, por fortuna no se registraron personas lesionadas ni hubo la necesidad de evacuar a nadie de su vivienda.

Al otro día inició el recuento de los daños, los útiles de sus hijas se arruinaron por completo, aun tratan de rescatar algunos libros secándolos al sol, lo mismo harán con el refrigerador y la estufa para checar si funcionan y no les queda más que limpiar el lugar que les servia como cocina y ahorrar para volverlo a techar, mientras tanto improvisaran dentro de su recamara una parrilla para preparar sus alimentos.
Aunque Protección Civil municipal ya cuenta con un censo de las casas dañadas y solicitará el apoyo del gobierno del estado para repartir láminas a los afectados, los ciudadanos se encuentran preocupados pues aseguran que nunca había ocurrido una granizada de esta intensidad en más de 20 años y temen que este tipo de fenómenos sigan ocurriendo y los tomen por sorpresa ocasionando daños en sus viviendas y generándoles gastos que no tienen contemplados.
