
Para el DIF estatal la vocación de las educadoras favorece un vínculo especial con su alumnado, al apoyar, guiar, divertir y enseñar. Además de motivar el aprendizaje con valores y servicio; estimular la curiosidad y la investigación.
Día tras día el compromiso, entrega y profesionalismo de las educadoras ha estado presente con todo lo que significa que niñas y niños sonrían; y sus madres y padres, puedan vivir con la certeza de saber que sus hijos cuentan con alguien que sabe amar y educar.
En algunos casos el aprendizaje que se brinda en esta etapa, es el menos visto, pero el más significativo.
La conmemoración del Día de la Educadora y el Educador, proviene del año 1872, con Federico Froebel pedagogo alemán creador de la educación preescolar y del concepto de Jardín de Infancia.
En 1837 abrió la primera guardería, donde los niños eran considerados como pequeñas plantas de un jardín, del que el maestro es el jardinero. Su teoría indica que el niño se expresa a través de las actividades de la percepción sensorial, el lenguaje y el juguete.
