A tres meses de las inundaciones históricas en Tula, cientos de personas no han podido regresar a sus viviendas, las cuales están inhabitables.
En el fraccionamiento Rancho Chapultepec, uno de los primeros que se inundó el pasado 6 y 7 de septiembre, las viviendas están vacías, el agua botó los acabados y la pasta con la que estaban aplanadas las paredes y techo.
“La pasta se fue cayendo, además se formó un hongo en las paredes por la humedad”, señalaron los vecinos que están retirando el aplanado.
Estas viviendas estuvieron durante varios días bajo el agua, por lo que a humedad debilitó el pega azulejo y la loseta comenzó a levantarse.
“Todos los acabados de la vivienda quedaron completamente destruidos, estamos quitando los aplanados y vamos a reconstruir la vivienda”, señaló Gabriel López Carmona vecino de la calle Juan Escutia.
El hombre indicó que sus familias están rentando una casa, y poco a poco están reconstruyendo su vivienda.
Los trabajos los realizan solos, ninguna autoridad se ha acercado a bridarle ayuda para la reconstrucción de sus casas, “solo nos dieron despensas y algunos enseres”, dijo.
En algunas otras viviendas, la instalación eléctrica también la están sustituyendo, “como puede observar se pudrió toda la instalación, hubo cortó circuito y tenemos que cambiarla”, indicó otro vecino de la zona.
Debido a que las viviendas están deshabilitadas, los medidores de agua potable han sido robados, por estos motivos, cientos de personas no han podido regresar a sus casas.
