La mejor entrada que ha registrado la Monumental Plaza de Toros “Vicente Segura” de Pachuca, fue el marco para una corrida que hizo historia en la fiesta brava de la entidad, con la encerrona exitosa que tuvo el matador hidrocálido Joselito Adame.
Sin duda generó expectativa el hecho inédito en el coso pachuqueño de que un solo torero lidiara un encierro completo de seis ejemplares, además de distintas características, con encaste español y mexicano, y por supuesto con el sello de su respectiva ganadería.
Joselito Adame respondió, supo interpretar a cada ejemplar y a cambio de su entrega, profesionalismo y talento, cosechó cinco orejas, el reconocimiento del público y salir a hombros de la plaza entre la algarabía del público que no mermó pese al frío y la llovizna de una tarde nublada.
Además de la reconocida calidad torera de Joselito, lo que mantuvo al público atento y satisfecho, un momento emotivo fue después de la muerte del tercer toro, cuando un grupo de niños de escuelas taurinas del país y el gobernador del estado, José Francisco Olvera Ruiz, le entregaron un reconocimiento al matador, consagrado actualmente como el mejor de los ruedos mexicanos.
Triunfaron los regionales de Nopala
En un final dramático que se definió por solamente un punto de diferencia, los campeones de la charrería hidalguense, Regionales de Nopala, se quedaron con los máximos honores en la charreada nocturna celebrada en el Lienzo “Hermanos Ramírez” en Querétaro.
Además de la importancia de triunfar en cualquier terreno y condición, especialmente en la víspera de iniciarse el campeonato Nacional, la victoria de los hidalguenses es significativa pues se anotaron 338 puntos, por 337 nada menos que de Tres Potrillos de Jalisco y en el tercer puesto con 325 se quedaron los anfitriones queretanos de Rancho El Pitayo.
