Hasta hace un par de años estaban hermanados por la misma empresa y aún en entonces dieron duelos intensos, entre los que por supuesto uno de los más recordados es la final del Verano 2002 en la que se coronaron las Águilas del América sobre los Rayos del Necaxa, equipos que habían pasado en los últimos puestos de la Liguilla.
Actualmente la historia es distinta, Necaxa es independiente, no hay hermandad, pero si un objetivo en común, para el cual por supuesto el otro “estorba”, así que la consigna en ambos campamentos es marcar diferencias desde los primeros 90 minutos de la semifinal que se juegan esta noche a partir de las 21:00 horas en el Estadio Victoria de la Ciudad de Aguascalientes.
A diferencia de la llave anterior en que el América tuvo que recibir la ida y resolver la vuelta en patio ajeno, con el quinto puesto que consiguieron en la fase regular con 28 puntos, les alcanza para invertir los papeles ante el Necaxa que terminó en el séptimo peldaño con 26 unidades.
Las Águilas llegan a la semifinal con una carga anímica muy fuerte, pues luego de caer en fase regular y la Copa MX ante las Chivas Rayadas del Guadalajara, les ganaron el Clásico Nacional más importante del año, en el marco de la celebración del Centenario americanista.
La emotividad en el campamento necaxista no es menor, tras alejarse del fondo en la tabla de cocientes empezaron a apuntar hacia arriba en el Torneo Apertura 2016 y pronto se ubicaron en zona de calificación, para luego en las finales dejar fuera nada menos que al campeón defensor, Tuzos del Pachuca.
Estos equipos se enfrentaron en la jornada doble (10) el martes 20 de septiembre en el mismo escenario de hoy, el Estadio Victoria, donde el primer grito de gol fue amarillo al minuto 12 por conducto del defensa Paolo Goltz, sin embargo antes de culminar el primer tiempo el delantero rojiblanco, Edson Puch, puso la paridad que llegaría hasta el silbatazo final.
Necaxa y América no pueden guardarse nada esta noche, los Rayos porque su casa ha sido su fortaleza y de no aprovecharla correrían mucho riesgo en el Azteca y por el Águilas, además de dar un paso fuerte hacia la final, requieren cargarse de todo el ánimo posible para emprender su viaje al lejano oriente a donde van por su revancha al Mundial de Clubes.
