El primer astronauta, el primer satélite mexicano, la primera medalla de oro olímpica femenil, la primera medalla del oro olímpica en futbol, son personajes y acontecimientos que se recordarán siempre y en esa lista, en su justa dimensión, quiere acomodarse el equipo de los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Por supuesto ser el cuarto equipo mexicano en llegar a la gran final de la Copa Libertadores es importante, pero de no ganarla se quedaría en el cuarto subcampeonato, uno más en la lista de los que lo han intentado y no lo consiguen en el último paso.
El conjunto mexicano no sólo tiene la historia en contra, el público en el estadio Monumental sabe jugar su papel de elemento 12 y el cuadro argentino de River Plate se crece en su cancha en ocasiones especiales como sin duda es la final de Libertadores.
Pero también tiene muchos elementos a su favor, como un cuadro internacional experimentado, jugadores habilidosos que en un destello pueden resolver un encuentro, aunque no sacaron tal en el duelo de ida en que debieron aprovechar su condición de local.
Ahora llegan empatados a cero en un duelo crucial, para el que no hay mañana, esta noche a partir de las 20:00 horas (tiempo del centro de México) comenzarán los 90 minutos más emocionantes de la competencia, que podrían alargarse si la paridad no se rompe.
De hecho en la actual edición de la Libertadores es el tercer empate entre Tigres y River, fue a uno en el duelo en que los mexicanos fueron visitantes, a dos goles cuando los pamperos visitaron la capital regia en la fase de grupos, así que la prolongación del encuentro es algo muy probable.
Pero algo que también demuestran las estadísticas, es que de poco sirven en una final, cualquier anticipación con base en los datos puede fallar, porque son partidos que se viven con una intensidad particular y en este caso para el que Tigres se ha preparado dentro y fuera de la cancha, por lo que espera llegar puntual a su cita con la historia.
Querétaro debutó con triunfo en Concacaf
Los Gallos Blancos de Querétaro tuvieron un buen comienzo en competencia internacionales tras vencer 2-0 a San Francisco de Panamá en su primer compromiso de la Liga de Campeones de Concacaf.
El primer festejo llegó al minuto 60´, cuando Edgar Benítez mandó un centro y Emanuel Villa cerró la pinza a segundo palo para empujar con la testa. Los Gallos siguieron presionando en busca del segundo de la noche, mismo que llegó al 76´ por vía de Víctor Milke, quien no desaprovechó en el corazón del área para mandarla guardar con un disparo raso.
Por su parte, como era de esperarse, el campeón mexicano Santos Laguna le pegó 4 – 0 al WConnection de Trinidad y Tobago, en un duelo que los Guerreros tuvieron controlado y que aventajaron en el primer tiempo, pero terminaron de definir con tres anotaciones en la última media hora.
