Enriquecedora experiencia para Israel Gutiérrez
Aunque el equipo mexicano de basquetbol se quedó al margen de la posibilidad de luchar por las medallas en los Juegos Panamericanos Toronto 2015, para el hidalguense José Israel Gutiérrez sin duda la experiencia ha sido enriquecedora y abonará en su desarrollo deportivo.
El conjunto azteca en su tercer y último duelo de la fase clasificatoria perdió 96 – 76 frente a los anfitriones de Canadá, que calificaron en primer lugar de su sector con marca perfecta de tres victorias, mientras que los mexicanos se quedaron en el fondo, pues a pesar de que terminaron con un triunfo y dos derrotas como República Dominicana y Argentina, tuvieron menos 43 en su diferencia de puntos, mientras que para los otros este factor fue de sólo un dígito.
En el choque contra Canadá, el jugador hidalguense contribuyó con cuatro puntos en los poco más de 27 minutos que estuvo en la cancha, en los que también pudo recuperar tres tableros, fue su menos aportación en el torneo, sintió la presión de jugar contra el local y eso también es aprendizaje.
Contra Dominicana, aunque la derrota fue más escandalosa, (95 – 70), Israel Gutiérrez estuvo más activo en la recuperación con cuatro rebotes ofensivos, tres defensivos, además de dos asistencias y dos puntos, mientras que en el triunfo inicial contra los argentinos, el hidalguense aportó siete puntos y 14 rebotes.
México por su mejor actuación panamericana
Como parte de su compromiso de brindar atención y apoyo a los atletas de alto rendimiento del país, el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Alfredo Castillo Cervantes, ha estado pendiente de la participación mexicana en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, donde hasta la jornada número 13 se han cosechado 79 preseas.
El directivo recordó que la mejor actuación mexicana en el extranjero, que fue una cosecha total de 80 medallas en Mar de Plata 1995. Asimismo destacó resultados como los siete metales conseguidos en taekwondo, los triunfos históricos en tiro con arco y voleibol de playa, así como el récord panamericano en la marcha femenil.
Castillo Cervantes señaló que hay que aprender de las naciones que se encuentran por arriba de México en el medallero panamericano. “Creo que no hay que compararnos, porque ahorita vemos que Colombia está arriba pero no vemos que Argentina está abajo, y Argentina históricamente ha estado por arriba de México. Lo que sí hay que ver es que Colombia tiene un sistema de planeación y le ha dado una importancia muy grande al deporte y en ese sentido hay que hacer el análisis para ver hasta dónde queremos llegar; ya vimos que sí se puede”.
Por último, el titular de CONADE indicó que no quiere presionar a los atletas de la delegación mexicana en la recta final de la justa continental y que al término de los Juegos se realizará un análisis de la labor realizada por las diferentes federaciones.
Nadadoras buscan emular mejores épocas
A partir de mañana sábado 25 de julio las sirenas que integran la selección mexicana de nado sincronizado entrarán a la piscina de la Arena Kazán, en Rusia, para disputar el Campeonato Mundial de la Federación Mexicana de Natación (FINA), que reúne a los mejores exponentes de los deportes acuáticos del planeta.
Para algunas de las 12 nadadoras que integran el equipo tricolor ésta será su primera participación en un Mundial de adultos; otras ya son experimentadas contendientes de la justa del orbe y buscarán continuar con la evolución que ha visto el nado sincronizado mexicano en los últimos años.
Tras un par de décadas teniendo presencia en el panorama mundial, a principios de siglo el nado sincronizado del país vio un declive en sus resultados internacionales. En el año 2003, un equipo donde figuraban las futuras olímpicas Nara Falcón, Olga Vargas e Isabel Delgado ingresaba a la alberca del Palau Saint Jordi en Barcelona para disputar la edición número 10 del Mundial FINA. Las posiciones de las ondinas ese año oscilaron entre el lugar 14 y el 17, sin que ninguna de las rutinas avanzara a las finales.
En 2013 México regresa al Palau Saint Jordi de Barcelona con un equipo que tiene aún clavadas las espinas de Mayagüez y Guadalajara. Se unen a la selección Samanta Rodríguez, Jessica Sobrino y Amaya Velázquez, y esta vez el resultado dista mucho del obtenido diez años atrás: de seis pruebas disputadas, se consiguen cuatro finales, y en dos de ellas el equipo asciende al noveno sitio.
