Tanto el intermediarismo, como la falta de canales de comercialización, así como de transformación de los productos agrícolas que se producen en la entidad, han ocasionado que los campesinos apenas reciban un diez por ciento del valor, así lo aseguró la titular del Centro de Investigación de Desarrollo de Agrobiotecnología, Mayra de la Torre.
Cabe mencionar que este Centro de investigación que se ubica en la Ciudad del Conocimiento, que es dirigido por Oscar Suchil, tiene como objetivo ser punta de lanza en las investigaciones en materia agrícola para el país, por lo que depende del Conacyt y cuenta entre sus investigadores con un astrofísico, inicialmente se tiene a 14 investigadores, pero en el corto plazo serán al menos 40 de ellos.
Del proyecto agrícola, Mayra de la Torre, señaló la importancia del trabajo que se realiza en esta entidad donde dijo que se cuenta con una serie de microclimas, además con un tipo de siembra tradicional, como la que se tiene en Yahualica.
Añadió que la meta es que se apliquen en investigaciones para ser replicado en otras entidades, además de señalar que actualmente está en marcha un proyecto de agricultura encaminado a apoyar a siete mil 500 campesinos del alto mezquital, la Otomi- Tepehua y la Huasteca, para evitar que los productores tengan que entregar sus cultivos a precios muy bajos.
Señaló también que, una de las acciones a cambiar es la falta de organización ente los campesinos, además de que existen problemas como los canales de venta y de transformación; en el caso de los campesinos de la Otomi- Tepehua, se ha encontrado que en lugares como Huehuetla se tiene la siembra de jengibre los intermediarios compran el kilogramo en dos pesos, mientras que el café en apenas cinco pesos por kilo mientras que ya procesado se comercializa en más de 200 pesos.
De igual manera, la investigadora, aseguró que es por ello que se busca la industrialización a través de empresas rurales a fin de poder dar un valor agregado, sobre todo porque se trabaja en productos orgánicos, lo que permitirá que los campesinos alcancen hasta un 80 por ciento de las utilidades a fin de que puedan mejorar su nivel de vida.
