Diputadas y diputados de los diferentes grupos parlamentarios que integran la sexagésima tercera legislatura local, coincidieron en calificar de positiva la aprobación de la primera etapa de la ley local anticorrupción la cual deberá entrar en vigor en el estado a partir de julio de este año.
El diputado del PAN Luis Baños Gómez, señaló que con la aprobación del dictamen se marca una pauta en las políticas públicas y tiene su origen en la desconfianza y hartazgo de la ciudadanía con los servidores públicos: “Cuando analizamos la palabra corrupción y la relacionamos con las políticas públicas, entendemos que es la desviación de un servidor público para servirse del poder en beneficio propio o de terceros, por lo que en Acción Nacional hemos sido participes de las nuevas políticas públicas para que los gobiernos sean confiables realmente”.
La legisladora local del PRD Margarita Ramos Villeda, refirió que este día quedará marcado en la historia no solo del congreso local sino de la ciudadanía que esta cansada de exigir una mejor rendición de cuentas a los servidores públicos y ser cada día más transparentes. “
El diputado local del Partido Encuentro Social, Daniel Andrade Zurutuza, dijo que a partir de esta fecha la responsabilidad contra la corrupción es de todos ya que con estas aprobaciones se da un cambio total en la forma de actuar “Estamos en el tiempo donde las leyes tienen que ver con la sociedad, con nuestro actuar”.
A su vez el legislador del Partido Movimiento Ciudadano, Miguel Ángel de la Fuente López, precisó que es de gran importancia para el la entidad que el Congreso haya realizado modificaciones necesarias a la iniciativa presentada por el titular del poder ejecutivo. Especialmente en lo referente a los procesos de designación del fiscal, a la duración en el cargo, así como a la existencia del consejo de participación ciudadana.
Marcela Vieyra Alamilla, del PRI, enfatizó que este fue un día histórico, debido a que se va a terminar con un lastre que ha representado altos costos políticos y económicos y sociales que afecta a los lugares donde se padece, pero en México dijo, este fenómeno se ve como un problema cultural y de educación que hace que se diluya la responsabilidad y solamente tolera la impunidad.
