Entre los límites de Atitalaquia y Tula de Allende hace tres días descarrilaron nueve vagones, de los cuales cinco derramaron combustóleo; cuadrillas de la unidad de emergencias químicas de la empresa Ferromex trabajan para limpiar la zona.
Con equipo de succión, el combustóleo derramado es levantado y colocado en pipas, la zona continúa acordonada, los carros tanques siguen volcados al igual que la vía de maniobras donde fue el accidente, está colapsada.
Personal del ejército mexicano mantiene acordonada la zona, para permitir el trabajo de los especialistas, que se conoció estas labores tardará varios días.
De acuerdo a los planes, primero tendrán que retirar todo el combustóleo, para posteriormente iniciar con el levantamiento de los carros tanques descarrilados y finalmente iniciar los trabajos de la reparación de la vía afectada.

