Comerciantes son los principales afectados por la falta del puente peatonal que comunica el centro de Tula con la colonia 16 de enero.
“Pues anteriormente bajaban por aquí los del 16 de enero, y compraban algo en la tienda, ahora sin puente tiene que dar vuelta hasta la HUP o por la terminal de microbuses, las ventas han bajado”, señaló Virginia Martínez Parra comerciante del andador turístico.
La mujer de la tercera edad detalló que, primero fue la pandemia que afecto a la economía de los comerciantes, posteriormente la inundación que se llevó el puente, y ahora la falta del puente el cual ni siquiera han retirado parte de la estructura que aún está colgando de los cables de acero.
La colonia 16 de enero, tiene comunicación directamente al centro de Tula por el andador turístico Quetzalcoatl, a través de un puente colgante, elaborado de madera y sujetado con cables de acero.
Tras la inundación y la reducción de personas que cruzaban por el andador turístico debido a que ya no hay puente, muchos comerciantes ya no volvieron a abrir sus negocios.
Situación similar se vive entre las colonias El Carmen y San Marcos, cuyo puente peatonal que comunica ambas colonias fue derribado.
Este puente de estructura metálica, está en medio del río, el cual ya tiene 6 meses y ninguna autoridad a acudió a retirarlo.
En medio del río también están decenas de troncos de árboles que fueron arrancados de raíz por la fuerza de la corriente, y a seis meses de los ocurrido, los destrozos continúan ahí.
“Solo escuchamos que en la ciudad de México comienza a llover y ya nos da miedo, tenemos miedo de volvernos a inundar”, indicó Virginia Martínez.




