Por una supuesta falta administrativa policías estatales encañonaron a un campesino y posteriormente lo privaron de la libertad, según señala la carpeta de investigación iniciada en la Agencia del Ministerio Público y la queja en la Comisión de Derechos Humanos del
Estado de Hidalgo (CDHEH).
Las acusaciones son por lesiones, abuso de autoridad, amenazas, daño a la propiedad, privación ilegal de la libertad y ejercicio indebido del servicio público en agravio de un comerciante.
El afectado de nombre Rubén P.H. acudió ante la representación social en donde se inició la carpeta de investigación contra los servidores públicos, bajo el número 002018-1529.
Quien se dijo agraviado denunció a elementos de la delegación de Tlanchinol de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, Fermín Cordero Mercado, Dionisio González y otros más. Asimismo contra policías municipales a quienes dijo identifica físicamente y al conciliador municipal, Eduardo Hernández Hernández.
Relató que 4 policías estatales a bordo de dos camionetas, se bajaron, lo golpearon, le quitaron sus pertenencias y uno de ellos sacó un arma apuntándole a la cabeza y le gritó que lo iba a matar, que “sólo era un pobre campesino”.
Señaló que debido al dolor de cabeza que tenía, el cual atribuyó a los golpes, se dirigió con su esposa a la cabecera municipal de Tlanchinol, pero una de las patrullas (HG-164-1) que encontró lo siguió y cerca de la secundaria Jesús Reyes Heroles, el conductor le cerró el paso bajaron los policías y por segunda ocasión le apuntaron con armas y lo obligaron a descender junto con su esposa, los llevaron a la comandancia de la policía de Tlanchinol y su vehículo fue llevado al corralón de Tlanchinol, sin motivo aparente.
Posteriormente lo ingresaron a la barandilla en donde permaneció más de 15 horas.
