Los diputados locales de los diferentes grupos parlamentarios que integran la sexagésima segunda legislatura local, aprobaron por unanimidad de votos la minuta de reforma constitucional que modifica la estructura política del Distrito Federal, que ahora será Ciudad de México.
En los trabajos legislativos del séptimo periodo extraordinario convocado durante la sesión de la Diputación Permanente, al dar lectura a la minuta, el diputado local Miguel Ángel Romero Olivares, aseguró que se debe considerar que el nuevo federalismo mexicano debe reconocer a la Ciudad de México como un Estado de la Unión, que es capital nacional y albergue de los poderes federales.
Destacó que la minuta aprobada contempla que el Distrito Federal ahora se llamará Ciudad de México y deberá contar con su propia Constitución Política a más tardar el 31 de enero de 2017. Esta entidad federativa seguirá siendo la sede de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la República Mexicana, además de que se deroga la facultad del Senado para nombrar o remover al Jefe de Gobierno, y reconoce autonomía constitucional a la Ciudad de México en cuanto a su régimen interior y su organización política y administrativa.
El legislador local quien refirió que la aprobación se dio por parte del Congreso del Estado como integrante del Constituyente Permanente, aseguró que también se elimina la figura jurídica de las delegaciones políticas y crea las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, que serán encabezadas por un alcalde.
En favor de la aprobación se manifestaron los legisladores José Juan Viggiano Austria y Héctor Pedraza Olguín, del PRI, y Celestino Abrego Escalante, del PRD quienes coincidieron en señalar que esta reforma cambia la dinámica federalista del país, ya que establece nuevos mecanismos que permiten la evolución de la capital nacional para una mejor planeación y diseño poblacional, fiscal y político.
Por último el legislador local del PRD, Celestino Abrego Escalante, dijo que la nueva forma de ordenamiento político de la Ciudad de México permitirá la construcción de una entidad federativa autónoma y soberana del país, al tiempo de ser más sustentable como lo señalan los acuerdos del Hábitat.
