Aseguran defensores del medio ambiente en el estado y de la región de Tula a la Comisión Nacional del Agua, que no permitirán poner en marcha el plan hídrico que les fue presentado apenas el martes de la semana en curso, ya que se pretende ampliar el río Tula y convertirlo en un gran canal de aguas negras lo que aseguran, no ataca la contaminación.
Integrantes de la denominada “Red de Conciencia Ambiental Queremos Vivir”, dieron a conocer que durante la presentación del proyecto, los directivos de la Conagua presentaron lo que ellos llamaron erróneamente un plan hídrico para el río Tula, el cual fue rechazado ya que pretenden seguir utilizando el río como un cuerpo receptor de aguas negras, residuales y pluviales de la zona metropolitana del Valle de México a lo cual siempre se han opuesto.
De igual forma, señalaron que el proyecto del gobierno federal, es construir un mega canal de concreto para recibir más del doble de volumen de agua que puede conducir en su capacidad y función natural, lo cual afirmaron, no garantiza que se eviten las inundaciones, sino por el contrario, el riesgo es mayor por el volumen que se pretende recibir.
Al mismo tiempo, denunciaron que además, con este plan se afectaría gravemente los municipios que se encuentran en la zona cercana a la presa Endho, los cuales también fueron afectados en la pasada inundación.
Por lo anterior, advirtieron que en caso de qué las autoridades pretendan talar un solo árbol para ampliar el río, los activistas se pondrán enfrente de estos y evitarán que puedan ser derribados, ya que la región de Tula se encuentra en emergencia ambiental, por lo que recalcaron que el río debe ser considerado como un elemento de autodepuración y no en un canal en el que viertan todas las aguas negras de la capital del país.
Finalmente, hicieron un llamado a los municipios de Tepetitlán, Tezontepec, Mixquiahuala e Ixmiquilpan para que se encuentren pendientes de los trabajos que pretende hacer el gobierno federal y organizarse para evitar que se lleve a cabo este plan hídrico que está por ponerse en marcha sin tomar en cuenta a la ciudadanía.
