Tan importante o más que realizar una campaña ganadora, resultará para Raúl Camacho Baños, presidente municipal electo de Mineral de la Reforma, integrar adecuadamente su equipo, en un balance de personas que le garanticen lealtad, pero sobre todo resultados positivos ante una población ávida de que su autoridad más cercana responda a sus necesidades básicas.
Por supuesto en el municipio con mayor crecimiento y conurbado a la capital, son muchos los retos y las dificultades por enfrentar, así que un hombre que goza de la confianza de la gente, no puede soslayar que parte de ese voto se da por razones externas a su propia campaña, pues la población al tiempo de elegirlo le dio un rotundo no a la propuesta emanada del mismo partido de quien gobierna actualmente y que tiene una muy mala percepción entre sus coterráneos.
Consciente de ello, Camacho Baños requiere de un equipo que le ayude a dar respuestas inmediatas, que tenga la capacidad y el arraigo, que cuente con credibilidad ante la gente, que pueda ser leal a su proyecto municipal y sobre todo que de entrada no le genere conflictos y dudas, porque sin duda pesarían en el desarrollo de su administración.
Puede incluso equivocarse en su percepción del nivel de resultados que esperaría de cada uno de las y los mineralenses que le ayuden a atender las necesidades de la población, lo cual deberá resolver en su momento de manera inmediata para llegar a las metas que se ha planteado, pero lo que no se puede permitir es que quienes ya tienen una percepción negativa ante la gente le dañen de inicio y confundan su administración con “más de lo mismo”.
Esto sale a colación porque al triunfo le resultan muchos “padres, hermanos y amigos”, personajes que incluso en algún momento estuvieron en contra del ahora presidente electo, regresan para buscar el cobijo con el argumento de su experiencia y “capacidad demostrada”.
Entre quienes participaron en la campaña y que le dan elementos para cumplir con sus objetivos destacan nombres como Abel Islas López y Melitón Islas Vargas, quienes mostraron congruencia, mantienen arraigo y reconocimiento de sus comunidades, características que son difíciles de conjugar.
Por supuesto como todos tienen fortalezas y debilidades, pero parecen ser más las primeras en aras de concretar un equipo sólido y comprometido con la población. En este sentido Abel Islas tiene en contra el tiempo, porque sus años de mayor energía y vitalidad han pasado, sin embargo por supuesto tiene a cambio experiencia y probada lealtad a Raúl Camacho y su familia, por lo que su trabajo se orientaría a “hacer quedar bien a su amigo”.
Para un hombre que eligió la educación como su campo de acción en la vida, también resulta de suma importancia mantener la buena relación con sus paisanos, que le reconocen en Pachuquilla su tierra de origen y donde ha radicado la mayor parte de su vida y en su actual residencia en El Venado.
También profesor, con estudios de maestría, Melitón Islas goza de la amistad y el respeto de sus vecinos en la comunidad de Carboneras, en cuyas urnas se ha reflejado el sentir de su liderazgo, para orientar el voto hacia su proyecto político en turno.
Quizá precisamente el cambio de siglas, de estar en la posibilidad cercana de ser candidato del PRI a la presidencia municipal, a ser operador del PAN y de Encuentro Social, sea el punto débil de este personaje, sin embargo en su comunidad lo han seguido, por una percepción de congruencia con el servicio independientemente de los colores partidistas.
Con Raúl Camacho le une una relación personal de mucho tiempo, se le vio cercano y constante en diversas comunidades durante la campaña, por lo que ya corren rumores en los pasillos políticos de la demarcación que luego de buscar el ejecutivo municipal y no haber podido participar en administraciones anteriores, por fin podrá entrar en alguna cartera como Planeación o Desarrollo Social.
Por supuesto en un municipio de más de 150 mil habitantes según el censo de 2015, hay muchas más personas con la capacidad para ocupar un cargo en la administración local, sin embargo no se trata sólo de formación y experiencia profesional, hace falta sobre todo el compromiso, cercanía y reconocimiento de la población.
