Por: Diego Herrera
Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), fue vinculado a proceso por el delito de violencia familiar, aunque su esposa, María Felicia Jiménez, ha otorgado el perdón. La jueza Consuelo Adriana Correa Ortiz aclaró que, a pesar del perdón, el procedimiento penal continuará, ya que los delitos de violencia familiar y violencia vicaria se persiguen de oficio conforme a la legislación vigente.
Durante la audiencia celebrada este lunes en los juzgados estatales de Atlacholoaya, en Xochitepec, la jueza Correa Ortiz informó sobre un escrito presentado el 10 de julio por María Felicia Jiménez, en el que expresaba su decisión de perdonar a Rodríguez Padilla y su intención de no continuar con la persecución penal ni con las carpetas de investigación iniciadas en su contra. En el documento, Jiménez afirmó que su decisión fue tomada sin presión alguna y por el bienestar de su familia, y se mostró dispuesta a ratificarla durante el proceso judicial.
La jueza explicó que, debido a que los delitos de violencia familiar y violencia vicaria son de persecución oficiosa, la voluntad de la presunta víctima de desistirse o conceder el perdón no extingue la acción penal. Por lo tanto, corresponderá al Ministerio Público continuar con la integración de la investigación y, en su caso, sostener el proceso judicial con base en las pruebas existentes.
Esta determinación implica que el procedimiento penal seguirá su curso, y será la autoridad judicial quien resuelva la responsabilidad del imputado en etapas posteriores, con base en las pruebas presentadas por ambas partes.
La defensa de Víctor Rodríguez Padilla presentó argumentos para objetar parte del material probatorio de la Fiscalía. Entre sus objeciones, los abogados cuestionaron la autenticidad de un video difundido en redes sociales, argumentando que no fue obtenido directamente del sistema original de videovigilancia, lo que podría afectar la cadena de custodia. También señalaron que un dictamen psicológico no incluyó una entrevista directa con la persona evaluada.
La defensa solicitó que el exdirector de Pemex recibiera tratamiento psicológico como medida complementaria y pidió reprogramar la audiencia, pero la jueza rechazó esta última petición, determinando que el proceso se lleva a cabo dentro de los plazos legales establecidos.
La vinculación a proceso marca una nueva fase en la investigación judicial, donde el Ministerio Público continuará reuniendo pruebas, y la defensa tendrá la oportunidad de impugnarlas. La resolución actual no es una sentencia, sino una determinación de que existen elementos suficientes para que el proceso continúe.

