Por Diego Herrera
La crisis humanitaria en Venezuela se profundiza tras el impacto de dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el pasado miércoles. Según el reporte oficial más reciente emitido por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, la cifra de víctimas fatales ha ascendido drásticamente a 920 personas, mientras que los heridos ya suman 3,360. La angustia persiste en las zonas de desastre, donde se estima que al menos 172 personas permanecen atrapadas bajo los escombros de estructuras colapsadas.
La región costera de La Guaira ha sido declarada formalmente como zona de desastre. Las autoridades informan que el impacto en la infraestructura es masivo, con un balance de:
- 383 edificaciones con daños totales o afectaciones graves.
- 13 hospitales dañados, lo que complica la atención de los miles de heridos.
- 25 centros comerciales y más de mil edificaciones de otros tipos con daños estructurales.
Jorge Rodríguez hizo un llamado urgente a la población civil para evitar trasladarse a La Guaira, advirtiendo que la congestión vehicular está obstaculizando el paso de las unidades de rescate y suministros críticos. En su lugar, se ha solicitado a la ciudadanía canalizar cualquier tipo de ayuda a través de los centros de acopio habilitados en la capital, Caracas.
La desesperación ante la falta de suministros básicos ha derivado en incidentes de saqueos en la localidad de Catia la Mar. A pesar de la presencia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los cuerpos policiales, la magnitud de la multitud en las calles ha superado en varios puntos la capacidad de control de las autoridades. Los habitantes, impulsados por la carencia de alimentos y agua, han ingresado a diversos comercios en un ambiente de extrema tensión y crispación social.
Hasta la tarde de este viernes, el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de EE. UU. y las autoridades locales han documentado un total de 302 réplicas. Este fenómeno, caracterizado como un «doblete sísmico» debido a la corta diferencia de tiempo entre los dos movimientos principales (39 segundos), ha mantenido a la población en un estado de alerta constante y ha dificultado las tareas de búsqueda en edificaciones que aún corren riesgo de colapso total.
A pesar del cierre del aeropuerto principal, brigadas internacionales de rescate ya operan en las zonas críticas. Rescatistas de países como México, España, Colombia y Estados Unidos, entre otros, trabajan coordinadamente con la FANB. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha mantenido comunicación directa con líderes internacionales, incluyendo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha expresado su solidaridad y enviado contingentes especializados en búsqueda y sanidad para apoyar en esta emergencia nacional.

