De acuerdo con el politólogo, académico y activista Pablo Vargas, en el proceso electoral del próximo 7 de junio para renovar las 84 alcaldías, los partidos corren el riesgo de dejar de ser la figura principal para dar paso a los candidatos y dependerá de estos y de la labor de los actuales presidentes municipales el triunfo que se puedan lograr en los comicios locales.
En ese sentido manifestó que no hay una hegemonía partidaria la entidad, ya que el Partido Revolucionario Institucional no se ha podido recuperarse del descalabro que sufrió en la elección federal de julio del 2018 mientras que Morena ha tenido una serie de conflictos internos que no le han permitido el fortalecimiento que sus integrantes pretenden para los retos electorales que se avecinan este y los dos años siguientes tanto a nivel local como en lo federal los cuales serán determinantes para definir la situación de los partidos.
El académico, destacó que en su caso el tricolor dejó de ser bastión en la entidad donde únicamente se conserva como fuerza en la gubernatura, mientras que en la mayoría de las alcaldías así como en el congreso local son otros partidos los que tienen mayor influencia, entre ellos los que hasta el momento han sido considerados como pequeños y los de nueva creación que tienen mayores posibilidades de aventajarse en la contienda electoral.
“Para el proceso electoral en curso en el que participará un total de once partidos políticos, siete de ellos con registro nacional y cuatro con registro local, precisó que quienes podrían resultar ganadores serían los institutos políticos de reciente creación, así como Morena si logra dejar atrás sus diferencias entre sus militantes ya que se han formado grupos que además de pretender apoderarse de ese organismo político, buscan encabezar las candidaturas lo cual es un fenómeno normal en partidos donde no hay acuerdos ni compromisos”.
De igual forma, añadió que el desencanto que hay en la ciudadanía y el cansancio que se tiene hacia algunos gobiernos municipales como es el caso de Pachuca, incidirá gravemente en algunas fuerzas y sobre todo en el PAN y el PRI serán los mayores afectados debido a que los alcaldes emanados de estos institutos políticos no cumplieron con las expectativas que plantearon ya que abanderaron propuestas que sabían que n podían cumplir o no quisieron hacerlo por conveniencias personales, de grupo, de partido y hasta políticas.
Comento por último que ante ello q en esta elección se pierde totalmente la influencia partidista, para dar paso a que sea el candidato la figura principal y por quien los electores se volcarán en las urnas con ello no hay ningún partido que pueda resultar dominante no solamente en los resultados sino en cuanto al número de municipios que logren ganar desde las urnas en el proceso local.
