Asegura el Presidente Municipal de Ixmiquilpan, Pascual Charrez, que el gobierno federal a través del Ejército, le solicitó reclutar a por lo menos 300 voluntarios para crear guardias comunitarios rurales, que se sumarán a los ciudadanos vigilantes que ya actúan en todo el municipio para reforzar la seguridad.
Luego de referir que en el municipio que gobierna está prohibido matar, robar, violar y secuestrar afirmó que por ello se han fortalecido los ciudadanos vigilantes, quienes tienen presencia desde hace varios años en todas las comunidades y a quienes este martes se les unieron los comerciantes de la región.
Detalló que el esquema de seguridad en el municipio va en dos vertientes:»la policía municipal que tenemos aquí prácticamente es de caricatura comparado con las problemas que tenemos, son 67 policías para un pueblo peleonero y rebelde.
Añadió que se ha trabajado en la conformación de ciudadanos vigilantes a través de los delegados municipales, quienes tienen prohibido estar armados, solo pueden hacer detenciones y tras ello, poner a los delincuentes bajo resguardo de los cuerpos de seguridad.
Cabe mencionar que Ixmiquilpan también se caracteriza por el registro de linchamientos, en marzo los vecinos cortaron la mano de un ladrón, en abril otro sujeto estuvo a punto de ser linchado en un tianguis y por lo cual el alcalde aseveró que esto queda totalmente prohibido.
Respecto a la segunda estrategia de combate a la delincuencia dijo que corresponde a un programa federal a través del Ejército y en coordinación con la presidencia municipal, adelantó que en ese proyecto ya se conforman las guardias comunitarias rurales.
«Vamos a crear el Ejército Rural, pero vestidos de soldados con su sombrero, uniforme de soldados y rifle» aseveró que a diferencia de los soldados estos portarán sombrero y no casco, ya que son rurales.
Añadió que estarán bajo el mando del Ejército, el ayuntamiento solo contribuirá con los voluntarios que serán alrededor de 300 hombres que deben de cumplir ciertos requisitos, además de que no recibirán ningún pago por sus servidos, serán voluntarios que cuiden de la seguridad de las comunidades.
«No andarán a su libre albedrío, para que puedan hacer cualquier cosa», insistió en que al ser un programa federal, será el Ejército el que comande este cuerpo, además de equiparlos y capacitarlos.
