Alrededor de medio millar de integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, se manifestaron frente al Congreso del estado en busca de apoyo para pedir que se sancione al alcalde de Mineral de la Reforma Raúl Baños, a quien acusan de abuso de autoridad.
Los inconformes afirmaron que la titular de reglamentos de ese municipio exigió a comerciantes de Villas del Álamo la cantidad de seis mil pesos, para permitirles continuar con sus ventas en esa colonia, sin embargo en el caso de una vendedora quien ya había pagado el permiso, no se le respeto y fue desalojada por la fuerza y golpeada al igual que varios de sus compañeros.
Raúl Escalante afirmó haber sido desalojado, detenido y golpeado por los agentes de seguridad pública, por lo cual se dio inició una denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia y otra más en la Comisión de Derechos Humanos en contra de los agentes de seguridad de dicho municipio.
Con pancartas de rechazó al alcalde y gritos y consignas en el mismo sentido, los manifestantes pidieron hablar con los diputados a quienes les exigieron juicio de procedencia en contra del alcalde de Mineral de la Reforma Raúl Camacho Baños, además de pedir justicia para los agredidos y que a los comerciantes se les permita continuar con sus actividades de comercio.
Más tarde el legislador por el distrito de Apan, Manuel Fermín Rivera Peralta, así como el diputado por el distrito de Huichapan, Santiago Hernández Cerón, atendieron a una comisión de los manifestaron en la sede del Poder Legislativo, a quienes les solicitaron la intervención del Congreso del Estado de Hidalgo para sancionar al edil de Mineral de la Reforma.
Los manifestantes, a decir de los diputados reclamaron que el actual presidente municipal de Mineral de la Reforma, Raúl Camacho Baños, presuntamente estaría realizando actos de represión contra comerciantes de la UNTA en el municipio, ante lo cual los representantes populares escucharon las quejas y se comprometieron a darle la atención necesaria a la problemática planteada.
Cabe mencionar que la puerta principal de sede del Congreso local tuvo que ser cerrada por seguridad de los legisladores u asistentes, además de que el lugar estuvo vigilado por agentes de seguridad hasta el retiro de los inconformes.
