Aprueban diputados locales elevar a ley, el que los adultos mayores del estado tengan acceso a los diferentes programas sociales y apoyos económicos con que cuenta el gobierno del estado, informó el legislador de la fracción parlamentaria del PAN Juan Carlos Robles Acosta.
El diputado, señaló que la ley establece que los adultos mayores deberán ser beneficiarios de programas de asistencia social, así como servicios públicos con perspectiva de género, calidez y adecuados a sus necesidades, y que no sean excluidos de los programas sociales y apoyos económicos ya que de lo contrario será un acto de discriminación en su contra.
Refirió que en Hidalgo residen 251 mil adultos mayores, lo que representa 9.4 por ciento de la población total. De las personas de 60 y más años 15.3 por ciento viven solas y aproximadamente tres de cada diez adultos mayores no son derechohabientes a servicios de salud. Asimismo, de cada cien adultos mayores, 29 tienen alguna discapacidad y muchos de ellos no reciben los beneficios de los programas ni apoyos oficiales.
Añadió que la reforma también contempla que deben ser beneficiarios, en los términos de la legislación aplicable, de créditos a bajas tasas de interés o ser beneficiarios de subsidios o estímulos fiscales para el mejoramiento físico de sus viviendas cuando éstas no cumplan con los requisitos mínimos de seguridad, higiene y comodidad para sus habitantes.
Dijo que también deben ser sujetos de programas asistenciales para contar con una vivienda digna y adaptada a sus necesidades que les permita el libre desplazamiento en espacios laborales, comerciales, oficiales, recreativos y de transporte, así como ocupar su tiempo libre en actividades productivas, recreativas, culturales, deportivas y de esparcimiento, realizar giras de turismo social dentro y fuera de la entidad.
Tras la aprobación por unanimidad, Robles Acosta, destacó que el constante reclamo de las personas adultas mayores es el de avanzar hacia una cultura de respeto y solidaridad que reconozca su contribución, la valoración de sus capacidades y experiencias, la aceptación y comprensión de sus limitaciones, su derecho a vivir dignamente, con seguridad y certeza jurídica.
Finalmente precisó que los adultos mayores deberán ser beneficiarios de programas de asistencia social, así como servicios públicos con perspectiva de género, calidez y adecuados a sus necesidades.
