Ante su similar de Estados Unidos, la Selección Mexicana de Futbol tuvo dos rostros, el primero como de un entrenamiento que comenzó impetuoso, pero sin orden y el segundo de un equipo que busca recuperar su lugar preponderante en Concacaf y está en camino al Mundial de Brasil 2014.
Durante la primera parte del encuentro amistoso contra la escuadra de las barras y las estrellas, celebrado en Phoenix, Arizona, los locales frenaron pronto el brío con el que entró el tricolor para tener el dominio total y en sólo 13 minutos inclinar la balanza a su favor por 2 – 0.
Las anotaciones de Michael Bradley y Chris Wondolowski al 14 y 27 respectivamente, no hicieron reaccionar a los dirigidos por Miguel Herrera, por el contrario se mostraron inseguros y se sintió la posibilidad de que los estadounidenses aumentaran su ventaja.
Lo mejor que le pudo pasar al equipo mexicana fue el silbatazo de los primeros 45 minutos, pues para el complemento salieron con una cara opuesta a la del primer tiempo, con el ímpetu del principio si, pero acompañado de la tenencia de la pelota y su buen manejo hacia el frente.
Los tricolores apretaron desde la salida a su rival, no les prestaban el balón, reforzaron la contención y tejieron fino hacia adelante, lo que rindió fruto muy pronto con la anotación del capitán Rafael Márquez, quien de certero y potente cabezazo venció al guardameta local.
Como suele suceder en estos encuentros, aunque Estados Unidos juegue en su territorio, la mayoría de los aficionados en la tribuna son mexicanos, así que la aproximación también tuvo eco en el estadio, sobre todo porque el ataque del Tri no cesaba.
En una jugada que estuvo cerca de concretar el recién ingresado Paul Aguilar, el balón rebotó en el poste y Alan Pulido estuvo atento para mandarla al fondo, era el empate y la posibilidad del triunfo se cargó hacia el lado azteca, aunque su rival tuvo ocasión en los minutos finales, más ya no ocurrió nada y firmaron el empate a dos.
Al término del encuentro el director técnico Miguel Herrera, declaró que se queda tranquilo con el desempeño de sus jugadores y la capacidad de reacción ante el dominio en el terreno de juego por parte del adversario y la desventaja en el marcador, aspecto que a su juicio debe destacarse.
