Con motivo de la Conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, en las oficinas de la Delegación Hidalgo de la Comisión Nacional Forestal, Araceli Vargas Mena y Amezcua, Coordinadora Nacional del programa PROTIERRAS-FAO, dio la Conferencia Magistral “Alternativas para Enfrentar el avance de la Desertificación en México: Caso del programa PROTIERRAS”
En esta conferencia estuvieron presentes, Luis Armando Aznar Molina, Gerente Estatal quien recibió al delegado federal de ls SEMARNAT Alberto Meléndez Apodaca, Ezequiel Becerril Lozano Delegado federal de CONAZA en Hidalgo, René Gómez Mercado Director de Coordinación y Vinculación del INIFAP en el Estado de Hidalgo.
La desertificación se refiere al proceso de avance de la degradación en tierras forestales y agropecuarias, inducidas por el hombre y por las variaciones climáticas; es decir, la transformación paulatina de áreas de terrenos productivos a degradados, ocasionadas por el manejo no sustentable de los ecosistemas y agroecosistemas, principalmente en zonas áridas, los cuales son las más vulnerables y sucede en todas las condiciones climáticas y que implica la fragmentación y la deforestación, el deterioro de los recursos hídricos en calidad y cantidad, así como degradación y erosión de los suelos, se inicia con la reducción de la productividad y termina con la pérdida total del suelo; cuando esto sucede en zonas áridas y semiáridas, la desertificación es prácticamente irreversible. Ocurre en toda clase de climas, pero es más grave en condiciones de aridez, las cuales están presentes en más del 50% de nuestro territorio.
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULCD), fue firmada por el Ejecutivo Federal en octubre de 1994 y ratificada por el Congreso en junio de 1995. Entró en vigor en 1996 y a la fecha la han firmado 193 países. El 17 de junio de 1994, en París Francia, fue instituido el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y cada año la Secretaría Ejecutiva de dicha Convención, promueve que en los países se celebre este día, para resaltar los efectos mundiales de dicho fenómeno y las acciones que se hacen en materia de lucha contra la desertificación y la sequía.
El lema 2018: “La Tierra es Valiosa. Invierte en Ella” fue elegido por la Comisión de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (CNUDS), la cual se centra en incentivar la inversión en tierras degradadas, crear puestos de trabajo y aumentar los ingresos y la seguridad alimentaria.
El 17 de junio es una fecha propicia para indicar que la desertificación está ligada al cambio climático, y para mostrar con ejemplos exitosos, que la desertificación puede ser afrontada de manera efectiva, que las soluciones existen y que la participación comunitaria, la cooperación a todos los niveles, son instrumentos claves para conseguir una agricultura sostenible.
En Hidalgo el 70% de la población vive en áreas con proceso de desertificación. Las regiones Valle del Mezquital, la Región de Apan, Valle de Tulancingo, Cuenca de México, Centro-Sur de la Sierra Gorda y Sur de la Sierra Baja en los municipios de Metzquititlán, Metztitlán y Atotonilco El Grande, muestran los mayores efectos de los procesos de certificación. La escases de agua, formación de cárcavas y pérdida de superficie en producción sus principales efectos, creando pobreza y migración de sus habitantes.
“Los suelos fértiles son capaces de mantener buenas cosechas para asegurar los precios justos de los alimentos que consumimos. Conservando nuestros suelos produciremos lo que nuestra nación demanda”, indicó la CONAFOR.
