El tradicional torneo de Copa del futbol mexicano, que data desde 1907 cuando el equipo de Pachuca fue su primer campeón, tendrá monarca inédito en su nueva versión, vigente desde el Torneo Apertura 2012, en que dos equipos del máximo circuito y uno del Ascenso se han coronado.
Esta noche, a partir de las 21:00 horas, se enfrentarán los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León y los Alebrijes de Oaxaca, que dejaron en el camino a los Tiburones Rojos del Veracruz y los Tuzos del Pachuca, respectivamente.
Será la primera vez que un equipo de Oaxaca busque el campeonato de Copa y lo hace un cuadro que fue fundado apenas en diciembre de 2012 y fue la revelación de su primer torneo en la antesala de la Liga MX, además que actualmente está en zona de calificación del circuito de Ascenso.
En su actual campaña los oaxaqueños han cosechado 18 puntos para un rendimiento del 46 por ciento, con 21 goles a favor y 19 en contra en 13 encuentros, en el más reciente golearon 1 – 3 a domicilio al Zacatepec y gracias a ello mantienen viva su posibilidad de luchar también por el título de liga.
Por su parte los Tigres ya tienen antecedentes en finales de Copa, ganaron la de la temporada 1975 / 76, al vencer con marcador global de 3 – 2 a las águilas del América y volvieron a luchar por ese título en la 89 / 90, pero cayeron 4 – 3 frente a los Camoteros del Puebla.
En la temporada 1995 / 96, justo 20 años después de su primer Copa, los felinos volvieron a coronarse, esa ocasión con empate a uno en el partido de ida y victoria por la mínima diferencia en la vuelta contra los Rojinegros del Atlas, que por cierto son los actuales subcampeones y Monarcas Morelia el que perderá su corona esta noche.
En su desempeño durante la fase regular de la Copa MX del Clausura 2014, los Tigres se mantuvieron invictos con cuatro victorias y dos empates, mientras que los Alebrijes también tuvieron cuatro triunfos, pero con una derrota y una igualada para quedarse con 17 y 16 puntos, en el primer lugar de los grupos dos y tres, respectivamente.
Además de ser presentante del máximo circuito del futbol mexicano, los Tigres son los obligados a brindarse por el triunfo, pues jugarán en casa y a diferencia de sus oponentes que están dentro de la zona de calificación en su liga, su posibilidad de meterse a la fiesta es escasa, con 17 unidades en el lugar 13 de la tabla, así que el título de Copa salvaría en parte una campaña deficiente en la Liga.
