Por: Diego Herrera
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, informó que alrededor de 14 mil mexicanos se encuentran detenidos en centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos. Estos connacionales están a la espera de ser repatriados o de la resolución de recursos legales para evitar su deportación.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Velasco Álvarez explicó que esta cifra se ha mantenido estable en comparación con reportes anteriores del gobierno mexicano. La situación de estos 14 mil detenidos es diversa; algunos esperan su repatriación, mientras que otros tienen procesos legales en curso para impugnar su deportación.
El funcionario de la SRE también abordó el tema de los mexicanos que han fallecido bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses. Velasco indicó que el gobierno de México continúa insistiendo ante Washington para que se esclarezcan los hechos y se castigue a los posibles responsables. La Cancillería ha presentado diversos escritos formales al Departamento de Estado de Estados Unidos solicitando información sobre las investigaciones, pero hasta el momento no han recibido una actualización oficial sobre el avance de estos casos.
“No nos han informado del estatus de las investigaciones, pero naturalmente es algo en lo que hemos seguido insistiendo. Además, hay varios juicios al interior de Estados Unidos que se están resolviendo sobre este mismo punto», señaló Velasco Álvarez.
Se destacó un caso particular relacionado con el centro de detención de Adelanto, en California, donde se ha registrado el mayor número de fallecimientos de personas migrantes bajo custodia. Las familias de las víctimas exigen justicia, y el gobierno mexicano está a la espera de las resoluciones judiciales.
En otro punto de la conferencia, el gobierno de México rechazó categóricamente la existencia de un acuerdo con Estados Unidos para fungir como «tercer país seguro». La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y Roberto Velasco Álvarez aseguraron que la recepción de personas migrantes de otras nacionalidades en México responde únicamente a criterios humanitarios y no a un convenio formal para recibir deportaciones de terceros países.
Sheinbaum Pardo enfatizó que México es un país humanitario y que no se rechaza a quienes llegan al territorio, sino que se les atiende y se evalúa si desean regresar a su país de origen o si pueden permanecer en México bajo ciertas condiciones. Reconoció que entre las personas recibidas se encuentran cubanos, haitianos y venezolanos, principalmente a través de la frontera norte, pero reiteró que la política mexicana se basa en la atención humanitaria y no en compromisos formales con Estados Unidos.

