Autoridades federales y del estado de Sinaloa lograron, después de 100 horas, rescatar al primero de los cuatro trabajadores que quedaron atrapados en la Mina Santa Fe, ubicada en el municipio El Rosario, Sinaloa.
Como parte del Puesto de Mando Unificado para atender la emergencia, la Coordinación Nacional de Protección Civil anunció que a las 00:25 horas de este lunes se logró la localización y extracción con vida de José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, originario de Angangueo, Michoacán.
El trabajador recibió atención médica inmediata en la zona del accidente y después fue trasladado en un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana a un hospital de Mazatlán, debido a que por tierra el trayecto desde el sitio del siniestro toma alrededor de dos horas y media.
De acuerdo con el reporte de Cruz Roja Mazatlán, al momento de la valoración el paciente se encontraba consciente y en estado de alerta.
Más de 400 rescatistas continúan trabajando para rescatar con vida a los tres mineros que continúan atrapados.
El accidente ocurrió luego de que los jales mineros —residuos sólidos pulverizados resultantes del procesamiento de rocas para extraer minerales— se vinieran abajo dentro del yacimiento y bloquearan los túneles, dejando atrapados a los trabajadores.
Desde entonces, corporaciones de rescate y autoridades de los tres niveles de gobierno mantienen un operativo en la zona para tratar de ubicar y extraer al resto de los mineros. En los días previos al rescate, autoridades estatales informaron que dentro de la mina se mantenían condiciones de ventilación, disponibilidad de oxígeno y control de temperatura, aunque también reconocieron que las maniobras se desarrollaban en un entorno adverso por la inestabilidad del terreno y las condiciones propias del colapsó.
Las maniobras se desarrollan a 300 metros de profundidad, enfrentando la presencia de material lodoso que dificulta el avance, aunque las brigadas operan bajo condiciones de ventilación óptima y una temperatura aproximada de 25 grados Celsius.
El objetivo central de estas jornadas es avanzar 1.5 kilómetros sobre las rampas, habilitando y asegurando galerías estratégicas para alcanzar la zona más profunda donde se estima la ubicación de los mineros. Para garantizar la seguridad de los rescatistas en este trayecto, se implementa un proyecto de estabilización de posibles caídos estructurales mediante una mezcla térmica con cemento, acción que se reforzará con el uso de resina expansiva programada para arribar el día lunes al estado.
El periodo operacional de las células de rescate se ha optimizado para extenderse y permitir un trabajo profundo al interior de las instalaciones, mientras el departamento de Geología de la empresa Industrial Minera Sinaloa, supervisa rigurosamente cada fase de excavación.
Como medida de protección vital, se mantiene activo un sistema de alarma durante todas las maniobras subterráneas para emitir avisos oportunos ante cualquier riesgo y ejecutar evacuaciones inmediatas si el entorno lo exige.
A la par, continúan las labores ininterrumpidas de bombeo en la presa para disminuir los niveles de agua y mitigar riesgos adicionales.

