El tema medular no es de leyes, es de impunidad, el discurso siempre alejado de la realidad vuelve a mostrar la vulnerabilidad en la que se encuentran reporteros frente a servidores públicos que, al amparo del poder, insultan, limitan y lo peor agreden y violan sistemáticamente los derechos de quienes ejercen la labor de informar todos los días.
No es ignorancia, es algo todavía peor y preocupante, ataque directo a los reporteros disfrazado siempre de justificaciones inverosímiles, como la de haber rebasado “acordonamientos”, “poner en riesgo a los protagonistas de un hecho violento” o el simple “no respetar la ley”.
Lo que ocurre en Tula desde que inició el año, preocupa y enciende las alertas de la censura y la represión como instrumentos contra los compañeros de esa región que acumulan tres denuncias penales y cinco hechos documentados de violencia en su contra, sin que en ningún caso hasta ahora, haya castigo en contra de los responsables plenamente identificados.
La justificación a las agresiones policiacas y la falta de reconocimiento a los abusos, vuelve cómplices a la Secretaría de Seguridad del estado y los ayuntamientos de esa región de lo ocurrido, en contra de Alejandro Torres Castañeda, Beatriz Flores González, Miguel Martínez y Francisco Reyes González, y el riesgo de que se repitan estas acciones es latente.
Artículo 19 lo sabe, buscó a los agredidos para documentar los casos y sumarlos a los expedientes que, en nuestro país, se suman por decenas en contra de comunicadores, ¿de qué sirve? De mucho frente a la inacción de las autoridades estatales que se niegan a frenar la creciente ola de atentados contra la libertad de expresión.
Porque, aunque el secretario de Seguridad Salvador Cruz Neri, niegue que lo ocurrido en su operativo de Atotonilco de Tula, fue una agresión en contra de Francisco Reyes, como aseguran, lo dijo en una reunión privada en la que se analizó el caso y afirmó que el comunicador fue responsable al violar el acordonamiento inexistente, él sabe que, su coordinador regional Abraham Ángeles, violentó al comunicador e intentó censurarlo al quitarle su equipo.
Tal vez Cruz Neri, quería un vídeo donde el compañero apareciera con huellas de agresión, el rostro ensangrentado o un vídeo donde se agreda a Francisco, para reconocer lo evidente, porque ni aún con pruebas, han sido capaces de poner tras las rejas a los policías agresores de Alejandro Torres, al que le destruyeron su equipo y le robaron sus tarjetas de vídeo.
Está claro que, hay una urgente necesidad de capacitación a policías y eso incluye a sus mandos y titulares del más alto rango, porque lo que no se corrige se repite, lo que no se reconoce se protege y la impunidad seguirá siendo el sello distintivo, mientras esto no ocurra, por más leyes reglamentarias que se traten de aprobar para incluir mecanismos de protección a la ley de periodistas, que dicho sea de paso, era una de las más avanzadas en su época cuando se aprobó en el lejano 2012, como lejana esta su aplicación. El problema sigue siendo de acción porque los discursos y palabrerías abundan.
De mi tintero…Amparado en el supuesto de que se rompen “intereses del pasado”, el director de Administración del CecyTEH Alberto Reyes, trató de defenderse de las acusaciones que se hicieron más evidentes el domingo 8 de marzo en un tendedero público, pero que tienen expedientes legales en la Procuraduría de Justicia del Estado (PGJEH) y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH), donde todo indica, escucharán a las víctimas, como ocurrió cuando fue funcionario del Instituto del Deporte y aplicaron el protocolo cero…Por cierto, nombraron al nuevo Coordinador General de Evaluación y Políticas Públicas en la Unidad de Planeación, se trata de Carlos Ruiz López, quien dejó la subsecretaría en Agricultura, donde dicen, ya estaba cansado de la inoperancia de Napoleón González…

