La delegación hidalguense ya superó las 70 preseas que logró en la Olimpiada Nacional 2011, sin embargo aún está lejos de la actuación del año pasado, la mejor hasta el momento en la historia de la entidad dentro de la máxima justa deportiva del país.
Las cifras a más de un mes de haber iniciado la Olimpiada refieren que en número total de preseas la representación hidalguense si podría llegar por lo menos a igualar lo que conquistó el año pasado de la mano del tiro con arco, el judo y la vela, principalmente.
En lo que la distancia es mayor es en el número de oros, pues es más de una decena lo que separa a Hidalgo de su cosecha en 2012 y como son los primeros lugares los que dan la ubicación en el medallero el camino pinta hacia un descenso abrupto en la clasificación.
Por supuesto que en su momento las autoridades deportivas y los dirigentes de las asociaciones darán sus argumentos, que como ya han adelantado en algunos casos el descenso en el número de medallas se debió al cambio de reglas de competencia, que el año anterior fueron más benévolas para el reparto de metales.
En otros no habrá más explicación que un trabajo deficiente, sobre todo por parte de las asociaciones, que seguramente serán más presionadas por parte de la autoridad deportiva a partir del próximo ciclo, en principio de cuentas para ponerse en orden en el marció del deporte federado.
Si bien en algunos deportes la cosecha estuvo por debajo de lo esperado y se ve complicado que se puedan superar cifras de 2012, también surgieron otras disciplinas que hacen voltear la mirada de las autoridades para darles mayor respaldo y apoyarse también en éstas para próximas ediciones de la Olimpiada, como son los casos del tenis, el beisbol y el atletismo que está por recibir un empuje importante con la inclusión de más entrenadores que puedan cubrir un mayor radio de influencia en el territorio estatal.
