La Huasteca Hidalguense reafirmó su vocación histórica como tierra de grandes líderes y bastión del magisterio organizado, al destacar que la unidad es el principio fundamental para salvaguardar la autonomía y la vida interna de su organización sindical.
En este contexto, el secretario general de la Sección XV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Said Vargas Sáenz, expresó su confianza en el respaldo consciente y decidido de las maestras y los maestros de la región.
“Confiamos plenamente en el respaldo consciente y decidido de las maestras y los maestros de la Huasteca Hidalguense. Sabemos que no permitirán que se dañe la autonomía sindical, porque nuestra organización se fortalece desde la base, con unidad, convicción y participación”, afirmó.
En representación del titular del Instituto Hidalguense de Educación, Natividad Castrejón Valdez, la licenciada Maricarmen Mandujano Cerrilla, coordinadora general de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo, refrendó el compromiso institucional con el fortalecimiento educativo y el respeto a la organización sindical.
Por su parte, Jesús Jaime Rochín Carrillo, representante del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE en Hidalgo, subrayó que la unidad y la legalidad constituyen pilares estratégicos para la consolidación de los derechos laborales del magisterio.
Durante el encuentro también se reconoció de manera especial la presencia y el respaldo permanente de los presidentes municipales de la región: José Alfredo San Román Duval, alcalde de Huejutla; Vanessa Mejía Hernández, presidenta municipal de Huazalingo; y Guillermo Amador Lara, presidente municipal de Jaltocán, quienes han mostrado cercanía con el magisterio y compromiso con las comunidades educativas.
Con estas acciones, la Huasteca Hidalguense demuestra una vez más que la unidad magisterial y el respaldo institucional fortalecen una estructura sindical sólida, autónoma y comprometida con su base trabajadora, donde liderazgo, organización y convicción se mantienen como principios irrenunciables.


