- Se contempla una inversión federal superior a 11 mil 500 millones de pesos y permitirá un ahorro estimado de 650 millones de metros cúbicos de agua al año
Hidalgo se encuentra ante el proyecto hídrico más ambicioso de los últimos 50 años, una estrategia integral que busca atender de manera simultánea la seguridad de las ciudades, el saneamiento ambiental y la eficiencia en el uso del agua para el campo.
Durante la presentación del proyecto, en la conferencia de prensa de los lunes, el director general de la Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado (CEAA), Juan Carlos Chávez González, destacó que el Plan Nacional Hídrico en Hidalgo no representa una obra aislada, sino una estrategia que reconoce que el agua es fundamental tanto para las actividades productivas como para la protección de las familias y la recuperación ambiental.
Señaló que el proyecto se desarrolla a partir de tres grandes vertientes: La primera está enfocada en la protección contra inundaciones, mediante la construcción y reforzamiento de taludes y bordos en puntos críticos de Tula, Tepeji, Mixquiahuala e Ixmiquilpan, con el objetivo de disminuir riesgos para las zonas urbanas vulnerables. “No podemos hablar de agua sin hablar de seguridad”, enfatizó Chávez González, al destacar que estas obras representan una medida de protección para miles de familias.
El segundo eje contempla el saneamiento integral de los ríos Tula y Salado, una de las principales deudas ambientales de la región. Para ello, el gobierno de Julio Menchaca Salazar realizará una aportación de más de 500 millones de pesos para la construcción de tres colectores, que permitirán separar las aguas residuales y conducirlas hacia la planta de tratamiento de la CFE.
El tercer componente corresponde a la tecnificación del campo, particularmente en los distritos de riego 003 de Tula, 100 de Alfajayucan y 112 de Ajacuba. Las acciones contemplan el revestimiento de más de 500 kilómetros de canales y canaletas, la rehabilitación de 139 pozos, 11 plantas de bombeo y la nivelación de más de 6 mil hectáreas.
Chávez González destacó que uno de los elementos fundamentales del proyecto es la coordinación entre la federación y el gobierno de Hidalgo. A través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se contempla un presupuesto superior a 11 mil 500 millones de pesos, con una visión de largo plazo proyectada a 30 años.
Por su parte, el gobierno aportará recursos complementarios, acompañamiento técnico, maquinaria para los trabajos de nivelación y la concertación social con más de 68 mil productores. “Uno pone la inversión, el otro pone el territorio y el consenso. Juntos ponemos el resultado”, afirmó el funcionario.
De acuerdo con las estimaciones presentadas, el conjunto de las acciones permitirá alcanzar un ahorro de 650 millones de metros cúbicos de agua al año.

