Al medio tiempo del partido entre los Tuzos del Pachuca y Santos de la Comarca Lagunera, en la calle, en la tienda, en las redes sociales, el comentario común era “Pachuca ya está en la final” y así fue, aunque no con la tersura y optimismo que se vivía a 45 minutos de concluir el encuentro.
Por supuesto el primer tiempo fue alentador para la escuadra de Enrique Meza y sus seguidores, una muestra de cómo han jugado la liguilla, contundente, con solvencia, con manejo de partido, pero el complemento fue “un botón” del resto de la campaña, con nerviosismo y el riesgo latente de caer a no ser que el rival se equivoque o algún elemento se vista de héroe.
No fueron pues sólo los 45 minutos culminantes de la semifinal en la Comarca, han sido también 17 jornadas de altibajos, lo que los aficionados han tenido que sufrir con su equipo, pero ahora dicen, es momento de festejar el pase a la gran final del Torneo Clausura 2014 y por supuesto la posibilidad de jugar la Liga de Campeones y Subcampeones de Concacaf.
El inicio del encuentro parecía que Santos le daría la vuelta a la desventaja de dos goles que se llevó del Estadio Hidalgo, al minuto 10 Rafael Figueroa cabeceó certeramente el envío desde el tiro de esquina para acortar la distancia con el primero de la Laguna.
Empero, 10 minutos más tarde le cambió el panorama a los Tuzos, el experimentado arquero Oswaldo Sánchez, quien llevaba sólo siete expulsiones en su carrera, se equivocó y el silbante Marco Antonio Rodríguez exageró el color de la tarjeta, por lo que la seguridad en el marco y liderazgo de Oswaldo abandonaron a su equipo, que por supuesto también se quedó con 10 elementos.
Para colmo de los Guerreros, el portero suplente Julio González pretendió burlar al goleador de los Tuzos, Enner Valencia, quien al 26 no desaprovechó el regalo y se metió hasta la cocina con el empate en el momento y el 3 – 1 en global, además con la ventaja del gol de visitante.
La confianza que se vivió al medio tiempo fue apuntalada con el remate de Dieter Villalpando en el agregado del primer tiempo, con lo que Santos estaba obligado a convertir cuatro en el segundo tiempo, lo que no sucedió, pero estuvo cerca.
Faltaban sólo 25 minutos y no llegaba la anotación que le diera esperanza al cuadro local, que tenía la pelota con Pachuca atrás al cuidado de su ventaja. Rodolfo Pizarro cometió una falta sobre Oribe Peralta, Juan Pablo Rodríguez fue certero desde los once pasos y se empató el encuentro, pero aún le faltaban tres al equipo de Pedro Caixinha.
Darwin Quintero, quien tuvo oportunidades y las dejó escapar, puso al 77 el servicio que remató de cabeza Javier Orozco para el 3 – 2, pero no pudieron hacer más sino hasta el tiempo de compensación en que Rafael Figueroa puso el definitivo 4 – 2 que empató el global, pero le dio el boleto a Pachuca por el criterio de goles de visitante.
LA FINAL
No podía ser mejor para los Tuzos que disputar el duelo definitivo en el Estadio Hidalgo y así será el próximo fin de semana, pues ocupó el sexto lugar en la tabla, mientras que los Esmeraldas del León se calificaron en el octavo para tener que “derrumbar a los grades” para meterse a la disputa por el título.
Para Grupo Pachuca es una final soñada, tienen asegurado un título más en sus vitrinas, en la cancha se verá si será mediante decisión “de escritorio” o de los jugadores con su desempeño que se determine cuál de sus franquicias se lo lleva.
León como campeón defensor y sobre todo por la forma en que ha jugado la Liguilla, al dejar primero en el camino al líder general la Máquina cementera de la Cruz Azul y luego al segundo lugar de la tabla, los Rojos del Toluca, lucen como ligeros favoritos a pesar de tener que resolver el duelo de vuelta en patio ajeno.
Este factor puede resultar en contra de los Tuzos, pues acusaron inseguridad en sus duelos de local, mientras que los Panzas Verdes, además de ser cuartos en la tabla de visitantes durante el torneo, a domicilio le empataron al Cruz Azul en el inicio de la fiesta y le ganaron por la mínima diferencia al Toluca en el Nemesio Diez, para ser el primer equipo que lo consiguiera durante el Clausura 2014.
El gol de Carlos Alberto Peña al minuto 51 del cotejo de vuelta cobró gran relevancia, primero por su soberbia ejecución que hacía sentir la seguridad de los elementos leoneses y luego porque obligaba al Toluca a convertir tres anotaciones en poco más de media hora, presión contra la que no pudieron y aunque se echaron sobre la Fiera, no pudieron hacerle daño.
