Con el recuerdo de lo que fue la culminación de su primera etapa al frente de la Asociación Hidalguense de Voleibol, en 1997, inició la charla con Adán Acoltzin Vargas, quien regresa a dirigir esta disciplina en la entidad para darle un nuevo rostro luego de 17 años de rezago.
En realidad nunca me fui señala entre líneas el robusto dirigente deportivo de 1.85 metros de estatura, al precisar que las dirigencias que se mantuvieron durante este lapso no terminaron con el proceso administrativo necesario y en los archivos de la Federación Mexicana de Voleibol su nombre seguía como titular de este deporte en la entidad.
En las tantas charlas que sucedieron en la década de los 90 es de recordarse para quien escribe el ímpetu, la pasión por su deporte que mostraba Adán Acoltzin y eso no ha cambiado, sólo que dos décadas más tarde algún gesto de dolor se asoma a su rostro de vez en cuando, se lleva la mano a la pierna, a la espalda, puede ser circunstancial o puede ser el inexorable paso del tiempo.
Lo cierto es que hay planes, en lo inmediato, concretar la llegada a Hidalgo del Campeonato Panamericano, pero hacerlo correctamente, sin dejar cabos sueltos, con oficio político necesario también en las lides del deporte y que se acentúa con el tiempo, para saber respetar los momentos, las personas y las instituciones, por eso no hay anuncio oficial, sólo la intención manifiesta.
En el mediano plazo el plan de trabajo incluye que el voleibol llegue al mayor número posible de hidalguenses y a partir de su difusión ir en busca de los talentos, para tener presencia en la Olimpiada y campeonatos nacionales, pero con equipos competitivos, no sólo aquellos que asisten para conocer lugares y perder todos sus partidos.
En este sentido hay acciones que ya emprendieron, como recortar el número de acompañantes por equipo y en cambio que sea una dupla de entrenadores preparados y que conozcan a los elementos de cada selección, quienes hagan el viaje con las representaciones hidalguenses. No más amiguismo, ni compadrazgo, trabajo en cada selección, aseguró categórico.
Apenas han abierto los ojos en el voleibol hidalguense y ya localizaron en la Huasteca a un par de jugadores que superan el 1.80 metros de estatura, que tienen un gran entusiasmo y muchos más que tienen grandes habilidades y constituyen la base para asegurar que en breve Hidalgo volverá a los primeros planos nacionales.
Acoltzin Vargas se refirió a su propia experiencia como jugador, en la que tuvo ocasión de participar en duelos internacionales y eso lo transmite a cada jugador, aseguró que su compromiso es que cada uno amplíe sus horizontes, se ponga metas más altas y luche por alcanzarlas.
Tras la breve plática se levanta, estrecha la mano con fuerza y hace el compromiso de mantener abierto el canal de comunicación, pues el voleibol de la entidad va a dar constantemente motivo para hablar y afirma, para enorgullecer al deporte hidalguense, en alianza con las autoridades estatales en la materia.
