- Mal de amores
Es triste saber que recientemente en la cabeza de una nota del diario El Sol de Tulancingo, se publicó: “En el olvido Ricardo Garibay, a 103 años de su nacimiento”; como resultado de un sondeo que realizaron a los habitantes de esta ciudad, la mayoría, admitió no estar familiarizado con los libros de este reconocido escritor tulancinguense.
Al entrevistar a Josefina Estrada, escritora y experta en la obra del mayor narrador que se ha visto nacer en Hidalgo el 18 de enero de 1923, enfatizó que aún falta mucho por hacer para honrar su obra; recuerda que, cuando Lourdes Parga Mateos estuvo al frente de la institución encargada de la difusión cultural en la entidad, “Ricardo Garibay fue el hijo pródigo hidalguense y como tal se le trató en su tierra natal, tanto en vida como después de su muerte”.
Por ejemplo, se edificó una espléndida biblioteca que lleva su nombre, se instauró un premio de narrativa y hasta existe una callecita con su nombre”, mencionó con agrado la también académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
A Garibay se le ubica como uno de los literatos más leídos de la segunda mitad del siglo XX; estudió la licenciatura en Derecho en la UNAM, donde además fue profesor de literatura, también se desempeñó como jefe de prensa de la Secretaría de Educación Pública y fue conductor del programa de televisión Calidoscopio: Temas de Garibay, en el Canal 13 de Imevisión.
A manera de sugerencia, Josefina Estrada, expresa que desde los jóvenes hasta los funcionarios pueden acercarse a la obra de Garibay y adquirir gusto por sus escritos, como puede ser la lectura de:” Diálogos Mexicanos”, que expone cómo hablaban los políticos priistas, quienes eran los únicos de entonces y al leerlo, les puede divertir mucho”.
Aunque en nuestro estado, las autoridades culturales de administraciones pasadas sí le dieron el lugar que merece la obra de Garibay, aún falta mucho por hacer para honrarlo, como: imprimir un sello postal, nombrar más casas de cultura o avenidas con su nombre. Menciona con entusiasmo que, en la Ciudad de México, un grupo de libreros de San Fernando constituyeron un grupo denominado “los garibayistas”, quienes se reúnen para leer y comentar la obra del fallecido narrador hidalguense.” Leer a Garibay es la mejor forma de honrarlo “concluyó la experta.


1 comentario
Un gran escritor… compatriota…