Cada una en su propia confederación, con sus argumentos futbolísticos que les caracterizan y con números diferentes en su respectiva eliminatoria, pero México y Nigeria tienen en común la lucha por un boleto para el Mundial de Brasil 2014.
Este factor hace que ninguno de los dos conjuntos pueda conformarse con la derrota, no se trata sólo de un partido de preparación denominado “amistoso”, sino que se da justo en la víspera de partidos fundamentales en la eliminatoria mundialista y eso lo hace especial.
Con un triunfo esta noche, a partir de las 20:00 horas en el Reliant Stadium de Houston, Texas, el Tri no obtendría puntos, pero si una dosis fundamental de confianza para encarar sus siguientes compromisos del selectivo de Concacaf e incluso los de la Copa Oro, porque ya se ha comprobado que el buen paso de un conjunto contagia a otros.
Con el si forzado del Mallorca para que Giovanni Dos Santos se sume a la Selección Mexicana, José Manuel “Chepo” de la Torre contará prácticamente con todo el plantel que pensó para estos compromisos, con excepción de Oribe Peralta, quien también en su momento le hizo falta al Santos de la Comarca.
Por supuesto que además de la carga anímica que puede representar el compromiso de esta noche y el mensaje que se envíe a los aficionados para calmar las aguas, el estratega tricolor podría empezar a delinear su once titular para los siguientes compromisos.
El rival en turno es un equipo serio, que no se presenta a este compromiso por el simple hecho de cumplir con él: Nigeria tiene partidos de Eliminatoria Mundialista y es otro de los contendientes, junto con México, que disputará la Copa Confederaciones, por lo que el técnico Stephen Keshi, seguramente, pondrá en la cancha a lo mejor de su repertorio.
México tiene en sus manos un arma de doble filo que bien puede ayudarlo a mejorar su entorno o a lastimarlo un poco más en la antesala a juegos trascendentales para su aspiración de recuperar terreno y asegurar, lo más pronto posible, su participación en el Mundial de Brasil 2014.
