- Mal de amores
Cada año el 14 de febrero nos entusiasma el hecho de estar junto con nuestro ser amado o disfrutando con amistades este día en el que celebramos el amor y la amistad; pero olvidamos cuál es su origen.
Paradójicamente, el suceso histórico de esta fecha tiene un origen trágico, cuando el imperio romano ejecutó a San Valentín, por contravenir la disposición del emperador Claudio II, quien prohibió a los jóvenes del ejército romano contraer matrimonio, con el caprichoso pretexto de que los soldados solteros rendían mejor en las guerras, sin embargo, San Valentín desdeñó esta disposición y empezó a casar parejas en secreto, hasta su ejecución el 14 de febrero de 270.
Así como dice la frase “cada cabeza es un mundo”, también existe una diversidad de interpretaciones teóricas que le dan a este noble sentimiento.
De acuerdo con el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, el amor es la pulsión constructiva y también la energía que mantiene cohesionada a la humanidad.
Por su parte, el poeta Pablo Neruda considera que el amor es un instante muy difícil de olvidar:” es tan corto el amor y tan largo el olvido”, sentencia en su poema número 20.
En contraste, las feministas han expresado que, debido al incremento de los índices de violencia doméstica y feminicidios, el amor romántico es una estafa para las mujeres quienes soñamos con el príncipe azul y la realidad nos pone, en muchas ocasiones, frente a nuestros verdugos.
Quizá una de las definiciones de amor verdadero más hermosa, es la que se encuentra en la Biblia, en el libro de Corintios, en el verso 13, conocido también como «el capítulo del amor», que lo define como paciente, bondadoso, desinteresado y duradero, destacándolo como superior a cualquier don espiritual. Pablo enfatiza que, sin amor, las acciones carecen de valor.
A ustedes que me honran con su lectura cada semana, les deseo que disfruten al máximo esta celebración.

