Los Rojos del Toluca dieron un paso adelante para que la final de la Liga de campeones y Subcampeones de Concacaf, en su edición 2014, vuelva a tener una final totalmente mexicana, al vencer a domicilio al único “prietito en el arroz” de las semifinales.
La Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica se vio superada desde el inicio del encuentro a pesar de ser locales y apenas al minut12 los mexiquenses ya les dieron el primer aviso a través de Edgar Benitez, quien se lució con sombrerito dentro del área, pero estrelló su disparo en el guardameta rival.
Luego fue Emilio Orrantia quien probó a portería, pero poco a poco la Liga equilibro el trámite del partido, al grado que después de media hora ya era de ida y vuelta, con intervenciones salvadoras del portero toluqueño “Chícharo” Lozano.
Los Ticos estuvieron cerca de irse al descanso con la ventaja, sin embargo perdonaron la más clara del encuentro hasta ese momento y la paridad en el marcador le dio la tranquilidad necesaria a la escuadra mexicana para plantear los siguientes 45 minutos, a sabiendas que los esperaban otros 90 en su cancha.
Con esa ecuanimidad, al minuto 70 el ex jugador de los Tuzos del Pachuca y que volvió al club de sus amores, Paulo Da Silva, se paró en el manchón de penalti para aprovechar su estatura y buen manejo del cabeceo y poner el 0 – 1 que a la postre resultó definitivo.
Para entonces Alajuelense ya había desaprovechado un penalti que voló Jonathan McDonald y aunque intentaron igualar, estaban desmoralizados e imprecisos, por lo que se obligan a ganar la próxima semana en el estadio Nemesio Diez.
Por su parte la Máquina cementera de la Cruz Azul obtuvo su segunda derrota en menos de una semana, luego de que en la Liga MX cayera ante los Rojinegros del Atlas y en la Liga de Campeones de Concacaf tropezó por la mínima diferencia ante Xolos de Tijuana.
La escuadra capitalina fue la que mayor sensación de peligro generó durante la mayor parte del encuentro, sin embargo no pudieron capitalizar sus llegadas y por las fallas en ambos lados de la cancha todo apuntaba a que el segundo duelo de semifinal terminaría con empate sin anotaciones en el frontera norte del país.
El mérito de los Xolos fue conservar la calma y no dejar de intentar, de tal forma que hacia final del encuentro fueron quienes tuvieron la mayor cantidad de llegadas y cuando faltaban cerca de 20 minutos para que terminara el cotejo, el silbante Francisco Chacón se comió la marcación de una pena máxima, lo que causó el airado reclamo de la tribuna, pero en la cancha el equipo no se descompuso y volvieron a la carga.
Esa actitud en la jauría rindió frutos al minuto 77, cuando en un tropezón sobre Benedetto, menos claro que el jalón sobre Fidel Martínez y por ende polémico, el árbitro decide marcar el tiro desde los once pasos, que cobra con potencia Cristian Pellerano para mandarla al fondo de las redes aún con el esfuerzo de José de Jesús Corona, quien alcanza a tocar el esférico pero no pudo detenerlo.
Cabe recordar que en la ronda anterior de la competencia, tanto Xolos como Cruz Azul vivieron el partido de vuelta, entonces frente a rivales estadounidenses, con desventaja de un gol y en el caso de la Máquina logró el boleto con goleada global de 5 – 2.
En el torneo mexicano estos equipos se enfrentaron apenas el 15 de marzo pasado y fue en el Estadio Azul, escenario del encuentro semifinal de vuelta la próxima semana, y en esa ocasión la Máquina remontó para ganar 2 – 1, resultado que en Concachampions no le sería suficiente para avanzar a la gran final, por los goles de visitante, según lo marca el artículo 2.3 del reglamento de competencia.
Cesaron al güero real
Miles de personas en el estadio y millones a través de las pantallas de televisión, podían ver como José Luis Real volteaba con desesperación a su banca en el Clásico que perdieron las Chivas por 0 – 4 frente a las Águilas del América, por supuesto no encontró respuesta.
La escandalosa derrota aunada a las declaraciones del entonces técnico del Rebaño Sagrado, de que el plantel joven sin entrega ni experiencia había sido el responsable, lo cual parece cierto, hicieron que el directoivo del equipo tapatío, Jorge Vergara, tomara la determinación de terminar la relación del equipo con su técnico.
