“Me voy a casa”, así fue como el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, anunció a través de redes sociales que le fue concedida la prisión domiciliaria.
Tras permanecer 19 años en prisión, por una sentenciado de 28 años por los delitos de lavado de dinero, asociación delictuosa y delitos contra la salud, el consejero jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer, le notificó la resolución judicial que le permitirá cumplir prisión en su domicilio.
A través de su página en Facebook, el exmandatario a quien se vinculó con el cártel de Juárez escribió:
“Deseo informarles con profunda alegría que hoy por la noche me llamó el Consejero Jurídico de la Presidencia, el licenciado Julio Scherer, para informarme que el Tribunal que tiene a su cargo mi caso, había emitido un acuerdo ordenando mi traslado a la casa… “Imaginen lo que siento después de 21 años y casi tres meses sin pisar mi hogar, con 19 años de cárcel, cuando soy inocente de lo que me han acusado, lo que está debidamente probado con documentos en el Congreso del Estado”.
Asimismo, destacó que buscara su libertad, que están gestionando los defensores públicos dirigidos por Carlos Gustavo Cruz Miranda, con la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República y la Secretaria de Gobernación.
Villanueva, hoy de 71 años, se encuentra actualmente en una clínica de Chetumal, Quintana Roo, a donde fue trasladado en 2018 debido a su deteriorado estado de salud. Desde aquella unidad médica, el pasado 2 de julio, Villanueva mandó al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, una misiva en la que pedía su intervención para que se le concediera el beneficio del arresto domiciliario; Cuatro meses después, en una visita al municipio de Felipe Carrillo Puerto, López Obrador se comprometió a liberar al político.
Mario Villanueva fue gobernador de Quintana Roo de 1993 a 1999; Durante su gestión como fue señalado de dar facilidades al Cártel de Juárez que entonces encabeza Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, para el transporte de droga de Colombia hacia Estados Unidos.
La entonces PGR inició investigaciones en su contra a través del entonces Subprocurador Mariano Herrán Salvati.
Villanueva desapareció dos días antes de entregar el cargo como Gobernador y se mantuvo prófugo de la justicia hasta el 24 de Mayo del 2001 cuando fue detenido con una orden de extradición a Estados Unidos.
Las autoridades de México y EU sustentaban acusaciones contra Villanueva por múltiples testigos que lo involucraban como cómplice del narcotráfico. Uno de ellos era Ramón Alcides Magaña, “El Metro”, principal operador de Amado Carrillo, quien señaló que entregaba sobornos de hasta 500,000 dólares para policías y funcionarios de Quintana Roo, incluyendo al propio Mario Villanueva, a cambio de dejar pasar cargamento de cocaína.
El 4 de junio de 2008, el Segundo Tribunal Unitario del Estado de México lo condenó a 36 años y 9 meses de prisión por acusaciones de utilizar el sistema financiero mexicano para lavar al menos 100 millones de dólares, en complicidad con el exalcalde de Cancún, Rafael Lara y el exsecretario de Finanzas, Chejín Pulido.
El 8 de mayo de 2010, el gobierno de México extraditó a Villanueva Estados Unidos, siendo entregado a las autoridades de ese país para ser juzgado por delitos contra la salud y asociación delictuosa en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, en donde meses más tarde declaró: «sí lavé dinero del Narcotráfico».