
Los CAIC apoyan a las mujeres que no cuentan con seguridad social, quienes laboran fuera de casa, entre las que se encuentran mujeres que apoyan al gasto familiar, mujeres que se encargan solas del mantenimiento de sus hijos y, también, quienes se enfrentan a difíciles situaciones económicas. Así lo explica Adriana Arellano Ruiz, subdirectora de los centros CAIC del Sistema DIF Hidalgo.
Por otra parte, dijo que el problema más grande al que se enfrentan estas mujeres es el del cuidado de sus hijos menores, quienes pueden correr el riesgo de sufrir un abandono temporal, por no tener recursos suficientes para ser llevados a guarderías o a estancias privadas, y no contar con prestaciones sociales en sus empleos.
Los CAIC atienden a niñas y niños de entre dos y cinco años 11 meses de edad, durante ocho horas continuas, por una simbólica cuota de recuperación. Aquí, los menores pueden concluir su educación preescolar con validez oficial, obtienen una alimentación adecuada, atención asistencial y, principalmente, la certeza de ser cuidados y protegidos bajo la supervisión de personas preparadas y comprometidas, formando en ellos su identidad como parte de la familia.
Su trabajo se fundamenta en la nueva visión de asistencia social, que se rige en el primer eje, Apoyo y salvaguarda a la población vulnerable, y así, los valores sociales que se fomentan como la convivencia armónica, el respeto por sí mismos y por sus compañeros, el sentimiento de pertenencia, el arraigo a su lugar de origen, el aprecio y el respeto por el género opuesto.
