Ahora que el próximo 26 de enero se cumplirán 12 años de la partida del célebre escritor José Emilio Pacheco, cuya prolífica obra es reconocida por la originalidad, la descripción tan detallada y exquisita de los escenarios que narraba, nos hacían situarnos en aquellas escenas afortunadas o desafortunadas, me viene a la memoria un grato recuerdo.
Cuando hace más de dos décadas, el céntrico cine club del Teatro Guillermo Romo de Vivar, anunció la proyección de la película “Mariana, Mariana” del director Alberto Issac, se leía una leyenda donde se aseguraba que era la inspiración del tema “Las batallas” del grupo de rock Café Tacuba.
La sala se llenó de jóvenes, mucho de los cuales devenimos como artistas o periodistas años más tarde;antes de que apagaran las luces de la sala para empezar la proyección, pude ubicar la presencia de al menos cuatro chicas llamadas Marianas, quienes esperaban orgullosas ver la película que llevaba su nombre.
Disfruté mucho este filme, basado en libro “Las batallas en el desierto”, de José Emilio Pacheco, que cuenta la historia de Carlos, un niño de nueve años quien se enamora de Mariana, la madre de su mejor amigo y cómo este amor era prohibido, se convierte en un escándalo moral.
A manera de homenaje a esta trascendente novela, les comparto la letra de la canción de Café Tacuba:
Oye, Carlos, ¿por qué tuviste que salirte de la escuela esa mañana?
Oye, Carlos ¿por qué tuviste que decirle que la amabas a Mariana?
En la escuela se corrió el rumor y en tu clase todo el mundo se enteró
Y en tu casa, mamá te preguntó si acaso fue tu hermano quien te indujo o,
peor aún, fue Mariana, sí, fue ella quien te lo propuso?
Papá dijo: ”Este niño no es normal, será mejor llevarlo al hospital”
Por alto que esté el cielo del mundo, por hondo que sea el mar profundo,
No habrá una barrera en el mundo, que mi amor rotundo no rompa por ti”

