En el autodenominado “Equipo de México”, de su escasa producción ofensiva, el 75 por ciento son obra de jugadores extranjeros y solamente dos, producto de mexicanos, aunque uno ha jugado para la Selección de Estados Unidos y el otro es la primera ocasión que milita en una escuadra nacional.
Los Tuzos del Pachuca suman apenas ocho anotaciones en lo que va de la temporada, a la que le restan siete fechas, de éstos goles, la mitad son obra del ecuatoriano Félix Alexander Borja Valencia, quien por cierto estuvo cerca de salir de la institución para la presente campaña.
Otro de estos goles fue de Paulo César Da Silva, el defensa paraguayo que tuvo una brillante trayectoria con los Rojos del Toluca y quien además de su anotación a favor de la causa pachuqueña, también tiene una en su propia cabaña. El argentino Mauro Emiliano Cejas se acabó de inscribir en esta lista, con la anotación que le dio la victoria al Equipo de México sobre el conjunto integrado sólo por jugadores mexicanos y cuya dirección holandesa no está dando los resultados que sus numerosos seguidores esperan, las Chivas.
De los goles que se apuntan en el apartado de mexicanos están José Francisco Torres Mezzell, nacido en Texas, Estados Unidos y que de su doble nacionalidad ha decidido participar con el combinado de las barras y las estrellas en competencias de selecciones.
El otro tanto “azteca” es de Nery Alberto Castillo, quien nación en San Luis Potosí, pero tiene también las nacionalidades uruguaya, griega e italiana, además de que inició su carrera futbolística en el balompié charrúa y es la primera vez que pisa los campos del máximo circuito del futbol mexicano.
Además de su escasa productividad, luego de llegar como la contratación estrella, solicitada por otra estrella, que se ganó a pulso ese lugar en calidad de jugador, Nery Castillo mostró el fin de semana que además de su pobre intento de ayudar al Pachuca viene a luchar sus propias batallas y a desquitar su coraje por las declaraciones, no sólo de Jorge Vergara, dueño de las Chivas, sino de todos quienes han cuestionado públicamente su carrera y sus determinaciones.
A los aficionados tuzos, aunque también sienten una especial rivalidad con el Rebaño Sagrado, les queda claro que el camino no es la confrontación fuera de la cancha y también que lo que su equipo necesita es más que nombres, sino jugadores que se jueguen el todo por el todo por una camiseta que no logra recuperar su valía.
