Hablar de baile con un tubo se relacionaba con vida nocturna y lugares de vicio. Sin embargo por sus beneficios a la salud, actualmente se promueve el Pole Dance como una disciplina artístico – deportiva que combina de forma armoniosa danza, acrobacia y fitness.
En este contexto, la Asociación de Actividades y Modalidades Aeróbicas del Estado de Hidalgo (AAMAEH) llevó a cabo este mediodía una demostración de esta disciplina, que se impulsa en la entidad como un ejercicio completo con el que se trabajan diversos músculos del cuerpo.
Fernando Peláez, presidente de la AAMAEH e instructor de esta disciplina, reconoció que existen mitos sobre esta práctica, el más común es por supuesto ligarlo a actividades consideradas inmorales; sin embargo su aplicación es benéfica en el gimnasio y por ello se pone en práctica.
Los beneficios que ofrece esta especialidad son: estimula el metabolismo y favorece el consumo de oxígeno necesario para una asimilación eficiente de nutrientes y la quema del exceso de grasa, promueve la eliminación de toxinas, mejora la capacidad cardíaca, pulmonar y la circulación, reduciendo el riesgo coronario, reforzando el sistema inmunológico e incrementando la energía, mejora la figura y el estado de la piel.
Además, evita la retención de líquidos, mejora el retorno venoso, evitando várices y «arañitas», sobre todo cuando se comienza a invertir la posición del cuerpo en relación al suelo. Alivia el estrés, la fatiga, la angustia y la depresión, estimular la producción de endorfinas, ayuda a regular el sueño, porque favorece la producción de serotonina, sustancia que propicia la relajación y se trabaja toda la musculatura del cuerpo de forma global y eutónica: tanto la fuerza como la flexibilidad para no llegar a una hipertrofia poco femenina.
Quienes trabajan el pole dance aseguran que junto con los beneficios físicos, al ser una especialidad exigente se fomenta la disciplina, aunque ésta no es férrea y como se ejercitan de forma divertida, procuran no perder su programa de entrenamiento.
El pole dance se origina en disciplinas antiguas como los palos chinos y Mallakhamb, combinado con el uso de elementos de distintas danzas (tango, jazz, clásica, oriental, entre otras), para cuya ejecución se utiliza la barra de acero vertical.
También se toman elementos de yoga. Las coreografías se generan sobre cualquier estilo de música, para personalizar las clases y que el ejercicio resulte ameno, para evitar la deserción y que las personas puedan ver resultados efectivos en su salud y estado físico al seguir un programa.
Los niveles por los que se pasa son:
– Básico: primeros giros y trucos. Se aprende a trepar al pole y se comienza la preparación de la resistencia, la fuerza muscular y la flexibilidad.
– Intermedio: se comienza a hacer inversiones sobre la barra, mientras se siguen perfeccionando los giros y las figuras de altura, aprendiendo trucos nuevos y más complejos.
– Avanzado I: inversiones más complicadas, continúa el desarrollo de los músculos específicos, siempre de forma armoniosa. Se hace hincapié en el perfeccionamiento de la expresión corporal y la belleza de las formas.
– Avanzado II: figuras y «escapes» en altura. Nuevas inversiones y trucos con la complejidad propia de la disciplina. Siguen el avanzado III y el master.

1 comentario
Hola me interesa mucho las clases de pole, me pueden indicar la direccion o un telefono para informes..gracias