La Asociación de Futbolistas Españoles aseguró que jugadores y jugadoras de todas las categorías consideran que no existen las condiciones anímicas para competir después del fallecimiento del delantero del Tenerife. La petición abrió un debate en redes sociales, donde algunos aficionados cuestionaron que aplazar los partidos sea la mejor forma de honrarlo.
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) pidió suspender los partidos previstos para este fin de semana tras la muerte de Jesús de Miguel, delantero del Tenerife que falleció después de un fuerte impacto durante el encuentro contra el Andorra. El sindicato afirmó que consultó a futbolistas de todas las categorías y que la respuesta fue unánime: no se deberían disputar los encuentros de esta jornada.
“No se dan las circunstancias anímicas ni humanas para afrontar la competición con normalidad”, señaló la AFE en un comunicado.
El organismo explicó que los jugadores y las jugadoras expresaron su profundo pesar por la pérdida y consideraron que lo más adecuado era suspender la jornada “apelando al respeto, al duelo y a la sensibilidad” ante una muerte que provocó conmoción entre sus compañeros de profesión.
La AFE sostuvo que el fútbol tiene la oportunidad de colocar a las personas por encima de las competencias, los intereses económicos y las obligaciones deportivas. En su mensaje, resumió esa postura con una frase: “Hay momentos en los que la humanidad, el respeto y la solidaridad deben estar por encima de cualquier competición”.
La solicitud ante las autoridades
La asociación pidió formalmente a la Real Federación Española de Fútbol, LaLiga y la UEFA suspender las competiciones de ámbito estatal y los encuentros de torneos europeos que se disputen en territorio español entre el 3 y el 9 de noviembre de 2026. La solicitud fue presentada como una expresión del sentir de los futbolistas, no como una decisión propia con capacidad para detener por sí sola el calendario.
En paralelo, la AFE canceló los actos que tenía previstos durante la semana en señal de duelo. La UEFA decretó un minuto de silencio en todos sus partidos de esos días y que ya habían sido aplazados los encuentros Granada-Tenerife y Andorra-Mallorca, correspondientes a LaLiga Hypermotion.
La Real Federación Española de Fútbol también había ampliado la suspensión de sus competiciones a los partidos de Copa del Rey y Copa de la Reina programados entre el 3 y el 5 de noviembre.
Críticas en redes sociales
La petición no fue recibida de manera unánime por los aficionados. En redes sociales usuarios consideraron que aplazar los partidos no ayudaría directamente a la familia de Jesús de Miguel. Algunos plantearon que los clubes organizaran homenajes o utilizaran la jornada para recaudar fondos para sus seres queridos.
Otros usuarios compararon la iniciativa con la reacción institucional ante un accidente ferroviario ocurrido días antes en España, en el que murieron decenas de personas. Las críticas cuestionaron que la AFE no hubiera promovido una suspensión por ese hecho.
El debate enfrenta dos formas de entender el homenaje. Para la AFE, detener temporalmente la actividad sería una muestra de duelo y solidaridad entre compañeros. Para sus críticos, jugar con actos conmemorativos o convertir la jornada en una acción de apoyo económico tendría un efecto más concreto para la familia.
Un fútbol español de luto
Jesús de Miguel murió después del choque ocurrido en el minuto 96 del partido entre Tenerife y Andorra, disputado el 2 de noviembre en Santa Cruz de Tenerife. Su fallecimiento dejó al fútbol español ante una tragedia que trascendió el resultado del partido y puso en primer plano la vulnerabilidad de quienes participan en el juego.
Mientras la AFE insistió en que el duelo debe ser escuchado antes de reanudar la competencia, las autoridades y los organizadores enfrentan la decisión de definir qué partidos pueden disputarse y bajo qué medidas de homenaje.

