Alrededor de 70 floricultores de la comunidad de Doxey, en el municipio de Tlaxcoapan, destinaron poco más de 40 hectáreas al cultivo de flores de temporada para atender la demanda generada por las celebraciones de Día de Muertos.
La siembra comenzó en junio, con distintas variedades como cempasúchil, pata de león, nube, crisalia y girasoles, cuya comercialización se realiza directamente en los terrenos de cultivo.
De acuerdo con los productores, las lluvias excesivas registradas durante este año afectaron los cultivos y ocasionaron un incremento aproximado del 10 por ciento en el precio final de las flores.
Los campos de Doxey también reciben a visitantes que acuden para fotografiarse entre los surcos, mientras que comerciantes del centro del país y habitantes de comunidades cercanas llegan para comprar la producción directamente a los agricultores.
Una de las particularidades de esta actividad es que las flores se cortan al momento de la compra y se entregan en los propios terrenos, una modalidad que permite ofrecer producto recién cosechado.
Durante los días previos al Día de Muertos, los floricultores mantienen sus puntos de venta a pie de carretera, con atención a los compradores durante el día y la noche.
La comercialización de flores representa una oportunidad para recuperar la inversión realizada a lo largo de varios meses de trabajo y generar ingresos para las familias dedicadas a esta actividad agrícola.



