El expediente presentado por el club blanco estaría integrado por aproximadamente 50 mil folios, con información relacionada con los pagos que Barcelona realizó entre 2001 y 2018 a sociedades vinculadas con Enríquez Negreira. El medio cifra esas operaciones en alrededor de 8.4 millones de euros.
UEFA, sin embargo, únicamente confirmó públicamente haber recibido una “cantidad sustancial de documentos” y no detalló su volumen ni realizó una valoración sobre las pruebas aportadas.
El Real Madrid, que está personado en el procedimiento judicial que se desarrolla en España, pidió posteriormente que la investigación avance “con la máxima celeridad” y aseguró que continuará colaborando con UEFA en el análisis del caso.
Horas después de conocerse la comunicación de UEFA, el FC Barcelona publicó un comunicado para precisar que no se ha abierto ni reabierto un nuevo procedimiento disciplinario.
El club explicó que la investigación de UEFA comenzó en 2023 con el nombramiento de dos inspectores y que nunca fue cerrada, por lo que la documentación entregada por el Real Madrid será estudiada dentro de ese mismo expediente.
Barcelona añadió que, hasta este momento, UEFA no le ha realizado un nuevo requerimiento ni le ha trasladado formalmente la documentación presentada por el Real Madrid. El club aseguró que responderá cuando corresponda y reiteró su disposición a colaborar con los organismos encargados del procedimiento.
La investigación europea comenzó después de que salieran a la luz los pagos realizados por Barcelona a empresas relacionadas con Enríquez Negreira mientras este ocupaba un cargo directivo dentro del órgano arbitral español.
Barcelona ha sostenido desde el inicio que los pagos correspondían a informes y asesoramiento técnico sobre árbitros, mientras el procedimiento penal en España continúa analizando la finalidad de esas operaciones. No existe hasta ahora una resolución judicial definitiva que determine que los pagos sirvieran para alterar resultados deportivos.
La propia UEFA utiliza en su comunicación los términos “investigación en curso” y “revisión en curso”, por lo que la novedad de este jueves es la incorporación del material enviado por el Real Madrid y no la apertura de un nuevo expediente.
En paralelo al procedimiento de UEFA, la causa continúa abierta en España. El Real Madrid participa formalmente en ese proceso, mientras Barcelona mantiene que los servicios contratados tenían una finalidad técnica y niega haber buscado influir en decisiones arbitrales.
Los inspectores de UEFA deberán ahora determinar qué relevancia tiene la documentación aportada por el club blanco y si consideran necesario realizar nuevas diligencias. Por el momento, no existe una sanción anunciada ni una conclusión del organismo europeo sobre el contenido de esos documentos.

